El que toma el nombre de la madre, por ruin deja a su padre.
Más vale un mal acuerdo que un pleito.
Amigo que quiere mi capa es ladrón de solapa.
Bien que de Dios no viene, se deshace como la nieve.
Escarba la graja, mal para su casa.
El lobo y la oveja, nunca hacen pareja.
Leerle a uno la cartilla.
Amor de niña, agua en cestillla.
Los brazos pronto se cansan, cuando las muelas descansan.
Ancho de espaldas y estrecho de culo, maricón seguro.
Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas. Proverbios 3:5-6
El valiente de palabras es muy ligero de pies.
Fiesta sin comida, no es fiesta cumplida.
Los de Morón como son, son.
Como la recién casada: con ganas de todo y ganas de nada.
No es nada, que del humo llora.
Pelearte, mejor con los parientes que con los vecinos.
El holgazán tiene en vano sus cinco dedos en la mano.
Fiar de Dios el alma, más no la capa.
Para ver la buena gente solo un ojo es suficiente.
Hombre cornudo, más vale de ciento que de uno.
El dinero no da la felicidad, pero ayuda.
Este dicho lo dijo Valentín y ni cuenta me di.
Caballo que vuela, no necesita espuela.
Capa de pecadores es la noche, señores.
Se empieza por avergonzarse de un vicio y se acaba alardeando de él
Es tan bueno, que confunde las películas con la realidad.
Agua cara siempre es mala.
De amigo a amigo, chinilla en el ojo y el culo en remojo.
La espuela chuza más bueno, cuando el caballo es ajeno.
Habiendo un hueso entre ellos, no son amigos dos perros.
A la feria se va por todo; pero por narices no.
Cuando de visita te pierdo, si te vi ya no me acuerdo.
Hacer una cosa en un avemaría.
Niño quieto y callado, es que hace algo malo.
El dinero no compra la felicidad.
Al higo por amigo
Tarea que agrada, presto se acaba.
Dale al diablo lo que es suyo: lujuria, envidia y orgullo.
Quien bien te quiere, te hará sufrir.
Ama al grado que quieras ser amado.
Dios me guarde de mis amigos, que de mis enemigos ya me cuido yo.
Al que mucho se agacha, el culo se le ve.
Poco mal y bien quejado.
Ni amigo burgalés, ni cuchillo cordobés.
Dios encuentra un ramo bajo para el pájaro que no puede volar
Sal derramada, quimera armada.
De refrán y afán pocos se librarán.
La mujer lo hace, y el marido no lo sabe.
Quien administra hacienda ajena, no se acuesta sin cena.