El hombre sabio aprende a costa de los tontos.
Hacerse el tonto es mejor que andar en coche.
Al mal tiempo buena cara, y al hambre guitarrazos.
Quien se mete a maromero, se puede romper el cuero.
No alabes ni desalabes hasta siete Navidades.
Caballo manso, tira a malo; mujer coqueta tira a puta; hombre bueno tira a pendejo.
Donde tiene el tesoro el avariento, tiene el entendimiento.
De dichos y refranes, hacemos mil planes.
Un "quizá" no dice nada.
Marido muerto, otro al puesto.
Els lladres grans enforquen als petits.
El dinero es buen servidor, pero como amo, no lo hay peor.
Quien no da aquello que ama, no recibe lo que ansía
Enfermo que bebe y no mea el diablo que se lo crea.
El que escoge el amor, siempre escoge lo peor.
Es quien predica y predica, quien menos cree lo que explica.
El que se alegra del mal del vecino, el suyo le viene de camino.
Entre hoz y vencejo muere la mujer y huye el mancebo.
En casa del pobre, ni vino ni odre.
Incluso el hombre más sabio tiene defectos. Ignorante es aquél que no los reconoce.
Si tienes miedo, a nadie lo reveles.
Cuando un tonto coge una verea, ni la verea deja al tonto ni el tonto deja la verea.
No hay mucho que no se acabe, ni poco que no alcance.
El hijo del judío a fraile se ha metido.
La arena del desierto es para el viajero fatigado lo mismo que la conversación incesante para el amante del silencio.
Para alcanzar, porfiar.
Por creer en los espantos, se quedó para vestir santos.
Quien en presencia te teme, en ausencia te perjudica
Ni por vicio ni por fornicio, sino para su santo servicio.
De lo que por sutil se quiebra, no hagas hebra.
Gato dormilón, no pilla ratón.
Las lagrimas de las mujeres valen poco y cuestan mucho.
La suerte es de los audaces.
Un hombre sin amigos es como un abedul desnudo, sin hojas ni corteza, solitario en una colina pelada.
El que bien ama, tarde olvida.
No me llega pero ni a la suela de los zapatos.
Guerra avisada no mata soldado, y si lo mata, es por descuidado.
El que mucho habla, poco acierta.
Quien anda en malos pasos, en uno quedará atascado.
Siempre habla quien menos puede.
Alaba al ignorante y hazle bailar; si no es tonto, tonto le harás terminar.
Hombre es hombre y al "contao", da su bote y cae "parao".
Hombre viejo no necesita consejo.
No hay mejor aguijón que la necesidad.
Manda, manda, Pedro y anda.
Acabándose Cristo, pasión fuera.
El ojo del amo hace más que sus manos.
De quien no has tratado, no jures que es hombre honrado.
Iglesia llena antaño, vacía hogaño.
Rubias o morenas, cuando pierden el tinte, dan pena.