La oprtunidad la pintan calva.
Lo que obtener no puedo, es lo que más deseo.
Del mal manjar, un bocado nomás.
Agua no emborracha, ni enferma ni entrampa.
Dame pan y dime tonto.
Conquista el amor solo aquel que huye
La mala oveja se ensucia en la colodra.
Ni mejor porque el concejo lo pide, ni peor porque lo olvide.
Malo es callar cuando conviene hablar.
Otoño e invierno, mal tiempo para los viejos.
No escupas contra el viento.
A quien dan y no toma, dicha es que le sobra.
¿Con caballo, con dinero y sin mujer, cuándo se te vuelve a ver?.
En apagando el candil, guapas y feas van por el mismo carril.
Quien presume de aventuras tiene más ganas de trofeos.
A "ayer" lo conocí, pero a "mañana" nunca lo vi.
En este mundo redondo quien mal anda mal acaba.
A la mujer bailar y al burro rebuznar, el diablo no les debió enseñar.
Lo mal ganado, ello y su dueño se lo lleva el Diablo.
Chica es del diablo la capa, y cuando tapa por un lado, por el otro destapa.
Amor de casada no vale nada.
Admisión de delito, relevo de prueba.
Cabellos y cantar, no es buen ajuar.
Año de piedras no es mal año; pero pobre del que le toca.
Al buen amigo lo prueba el peligro.
El infortunio hace sabios y la buena fortuna , sandios.
Ni muy tenido ni generoso, que todo extremo es vicioso.
El que habla de más, cansa; y el que habla de menos, aburre.
Barba pone mesa, que no brazo ni pierna.
Camino malo se anda ligero.
La suerte y la muerte no escogen.
Dar con la puerta en la cara.
Cuando un tonto va cuesta abajo, déjalo que su camino lleva.
No se debe ir por carne a casa del lobo.
Gato enfadado, araña hasta con el rabo.
Ir de trapillo.
Quien te quiere, no te hiere.
El que paga mal, paga dos veces.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
El amor verdadero entra por el agujero.
Es estólido quien toma, la sátira como broma.
Cuanto más cerca estamos sentados, más regañamos.
Con putas y bretones pocas razones.
Al amo comerle y no verle.
Salvarse por los pelos.
El optimista algo amasa, y el pesimista fracasa.
Tenemos muchos caciques y pocos indios
A embestida de hombre fiero, ¡pies para que los quiero!.
Estas si que son piernas, que no las de mi mujer; y eran las mesmas.
Enchufa el ASKAR. (Radio de principios de los 60, para enterarse, más o menos de lo que pasa por el planeta).