¿Qué hace con la moza el viejo?. Hijos huérfanos.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
Cabra de manada, no se halla encerrada.
Burro prestado termina con el lomo chollado.
Cada uno tiene sus gustos; por eso hay ferias.
Favorece al afligido, y serás favorecido.
Dios creó el tiempo, pero el hombre creó la prisa.
Clérigo viajero, ni mísero, ni misero.
Flor de Marzo, no quiebra el carro.
A últimos de Noviembre, coge tu aceituna siempre.
El que más hace, menos alcanza.
Bien parece la moza lozana bajo la barba cana.
El dolor del viudo es corto pero agudo
Si no puedes mejorar lo dicho por otros, guarda el noble silencio.
Nada falta en los funerales de los ricos, salvo alguien que sienta su muerte.
No es más rico el que más tiene sino el que menos necesita.
Quien guarda su puridad, excusa mucho mal.
Dineros y amores, diablos y locura, mal se disimulan.
Amigo del buen tiempo mudase con el viento.
Chico llorón, boca abajo y bofetón.
Amor de mujer y halago de can, no duran si no les dan.
[inicio del curso].
El que vive de favores, sirve a muchos señores.
Árbol copudo da sombra, aunque no dé fruto.
En el ajedrez, el Rey y el Peón van siempre al mismo cajón.
Lo comido por lo servido.
El que ha de morir a oscuras, aunque muera en velería.
Para verdades el tiempo, y para justicia Dios.
Debajo de una mala capa, puede haber un buen bebedor.
No alabes ni desalabes hasta siete Navidades.
Hasta lavar las cestas, todo es vendimia.
El juez que toma, presto es tomado.
Coger el huevo de la gallina y dejar ir el de la gansa
Quien anda deprisa es el que tropieza.
Ir de trapillo.
Si vas de prisa, alcanzas la desgracia; si vas despacio, es la desgracia la que te alcanza a ti.
El que canea, no calvea.
No tocar pito.
No hagas trampa en que caigas.
Más vale muerte callada que desventura publicada.
Pan y vino, un año tuyo, y otro, de tu vecino.
Calabazas coloridas, en otoño recogidas.
Sabio es aquel que piensa antes de actuar.
Todo lo que sube tiene que bajar.
La paz con una porra en la mano es la guerra
Con salud, lo hay todo; sin salud, no hay nada.
Un buen día vale por un mal mes
Berza, ¿por qué no cociste?. Cochina, porque no me revolviste.
No jales que descobijas.
Del viejo, el consejo; y del rico el remedio.