Ni asno rebuznador, ni hombre porfiador.
La falta del amigo hase de conocer, no aborrecer.
Si en lunes es Navidad, riquezas has de hallar.
Gran bien es castidad, ¿pero dónde está?.
Dolor de cabeza quiere yantar, dolor de cuerpo quiere cagar.
Ni santo sin estampa, ni juego sin trampa.
La experiencia no anda a prisa, ni tampoco se improvisa.
El tiempo es oro y el que lo pierde tonto.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
Amor, viento y ventura, poco dura.
Quien con fe sabe esperar, ve al fin la suerte llegar.
Manjares y buenos vinos, no son para los cochinos.
Rocíos de Agosto, miel y mosto.
No esperes paz del visitante que toca tu puerta con una piedra.
Enfermedad a plazo fijo, señal es de nuevo hijo.
Fruta de sequero, mejor que fruta de riego.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
Para los aduladores no hay rico necio ni pobre discreto.
Deja al maestro, aunque sea un burro.
Vida sin amigos, muerte sin testigos.
En el ánimo moran continuamente la felicidad y la infelicidad. De vez en cuando salen a dar un paseo
Retozos a menudo, presto llegan al culo.
En Zaratán, buenas putas y mejor pan.
El vino comerlo, y no beberlo.
El viento y la marea no esperan a nadie.
Olla de tres vuelcos, tres manjares diversos.
Canas y dientes, son accidentes; arrastrar los pies, eso sí es vejez.
Al asno muerto ponle la cebada al rabo.
Líbrame Dios del agua brava, que de la mansa me cuido yo.
Es mejor precaver que tener que remediar.
O comed y no gimáis, o gemid y no comáis.
Buena es el agua, que cuesta poco y no embriaga.
En nochebuena y en Navidad, la brasa de casa más caliente está.
Es más larga que la cuaresma.
El que no tiene hechas no tiene sospechas.
El caballo del judío, harto de agua y bien corrido.
Variante: En casa del ahorcado no se ha de nombrar la soga.
Pan de boda, duro a las pocas horas.
Dios da las nueces, pero no las parte.
El que bien vive, harto letrado es.
A Dios lo mejor del mundo, pues es señor sin segundo.
Cual andamos, tal medramos.
No es posible defenderse del aburrimiento
Del agua derramada, ni la mitad aprovechada.
Chancho limpio nunca engorda.
El que ha de ser servido, ha de ser sufrido.
A galgo mojado, liebre enjuta.
A abril alabo, si no vuelve el rabo.
El fatuo y el ignorante, se denuncian al instante.
Cuando Junio llega, prepara la hoz y limpia la era.