Quien para ir a rezar duda entre dos mezquitas, terminará por quedar sin rezar.
En Abril y en mayo no dejes en la casa el sayo.
El que nada tiene, nada vale.
Al que madruga Dios le ayuda, si madruga con buen fin.
A la boda del herrero, cada cual con su dineo.
Refranes viejos, recortes del evangelio.
Incluso el día más largo tiene un final
Los hombres, a la vejez, tornan a la niñez.
Al amigo reconciliado, con un ojo abierto y el otro cerrado.
Majada forera, sestil de verano, quien aquí te puso, mal sabe de ganado.
La verdad padece, pero no perece.
El que tenga hacienda, que la atienda o que la venda.
A la iglesia no voy porque estoy cojo, y a la taberna, poquito a poco.
A quien le roba al ladrón, le concede Dios perdón.
Dale limosna mujer, que no hay en la vida cosa más mala, que la pena de ser ciego en Granada.
Buena compañía, Dios y Santa María.
Quien ya muerto el burro pienso le echó, tarde acordó.
El hábito no hace al monje.
Tu colmenar no catar, hasta no vendimiar.
Otoño entrante, barriga tirante.
Donde nada nos deben, buenos son cinco dineros.
Un amigo es como una fuente de agua durante un viaje largo.
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.
La miseria pronto alcanza, a quien despacito avanza.
En enero no te separes del brasero.
Los fanfarrones son lo que menos hacen.
El ratón que no tiene más que un agujero, presto llega al moridero.
El que perdona un engaño, merece ir a un rebaño.
La única felicidad consiste en la espera de la felicidad
De los placeres sin pecar el más barato es el cagar.
El que va a la bodega por beber se le cuenta y el que no bebe, bobo va y bobo viene.
Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
Adonde no te llaman, no vayas.
El asno del gitano, en viendo el palo alarga el paso.
Hacer un hueco para tapar otro.
Oficio que no mantiene a su amo, vaya al diablo.
Mal se cuece olla que no se remece.
Campo abandonado, fuego proclamado.
Llenarle la cuenca a alguien.
De mala vid, mal sarmiento.
La mujer buena, inapreciable prenda.
La mejor palabra es la que no se dice.
Mejor que juntar las manos para rezar, es abrirlas para dar.
Bendita sea la mata de Mayo, que se secó lloviendo.
Un hombre sin calzoncillos es el animal mas indefenso del mundo.
Araña de día, carta o alegría.
Bueno está lo bueno.
Tiene suficientes riquezas el que no pide prestado ni tiene que adular a nadie.
El que de servilleta llega a mantel, Dios nos libre de él.
Quien a otro ha de matar, antes ha de madrugar.