Primero la obligación y luego la devoción.
Quien con el perro se acuesta, con las pulgas se levanta.
La fruta madura se cae sola.
Cabeza para naciente y pies para poniente.
Una sola vez no es costumbre.
El huevo de hoy, el pan de ayer y el vino de un año, a todos hace provecho y a ninguno daño.
Afición que más daña que aprovecha, enseguida se desecha.
Bolsa que mucho clama, pronto se acaba.
Valiente que huye una vez, es que se guarda para otra vez.
En tierra de Medina el que gasta en vino blanco se lo ahorra en medicina.
Sarna con gusto no pica.
Al cabo de los años mil, vuelve el agua a su cubil.
Del tronco caído todos hacen leña.
Llegar y besar el santo.
Buena cautela, iguala buen consejo.
No dará de culo quien sabe vivir con disimulo.
El tiempo es como tu bolsa: no la pierdas y tendrás suficiente
Dinero de canto, se va rodando.
Quien muere, ni cobra, ni paga, ni debe.
Llenar el tarro.
Alza en blando, bina en duro y no verás a tu suegro sañudo.
Si el cura se resfría, hasta el monaguillo tose.
Para bien estar, mucho hay que andar.
Quien destaja no baraja.
La buena suerte se pasa, y el saber se queda en casa.
No hables si lo que vas a decir no es más hermoso que el silencio.
Padecer cochura por hermosura.
A su tiempo se cogen las uvas.
A tu enemigo fallecido, perdón y olvido.
Cada uno va a su avío, y yo, al mío.
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
Orden y medida, pasarás bien la vida.
No se pierde lo que se dilata.
Ira de dos que se aman, en abrazos para.
A gran hambre no hay pan malo, ni duro ni bazo.
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
Un buen pedo puede hacer ruido largo tiempo.
El que tiene poco y gasta menos, será rico sin parecerlo.
No dar ni recibir, sin escribir.
Pan de panadero y agua de regato, hincha la barriga y estira el espinazo.
Mal lo aliña quien en sus tiempos no labró la viña.
Poco mal y bien quejado.
De familia y trastos viejos, pocos y lejos.
No vive más el querido ni menos el aborrecido.
Qué bien se trilla fuera de la parva.
Las injurias o bien vengadas o bien aguantadas.
A quien has de acallar, has de halagar.
Cuerpo sano, mente sana.
Bolsillo vacío, trapo le digo.
Los ojos se abalanzan, los pies se cansan, las manos no alcanzan.