Antes de hablar, un padrenuestro rezar.
A Dios, lo mejor.
A fuer de Portugal: dos animales sobre un animal.
Puede suceder algo imprevisto de un momento a otro.
Guarda bien: pero no tanto que no halles lo guardado.
La ocasión de hacer bien nunca se ha de perder.
A bloque, la casa en roque.
Prefiero burro que me cargue y no caballo que me tumbe.
La alegría alarga la vida.
Cuando el abad está contento, lo está todo el convento.
Variante: Váyase lo perdido por lo ganado.
No da un tajo ni en defensa propia.
A vino de mal parecer, cerrar los ojos al beber.
Para pan y pescado, chocho parado.
A fácil perdón, frecuente ladrón.
A todo coche, le llega su sábado.
A la bota, darla el beso después del queso.
Suelo mojado, cajón seco.
Quien trabaja con pereza, nunca acaba lo que empieza.
Es más vago que la quijá de arriba.
A burro muerto, la cebada al rabo.
Dios te guarde de trasera de mula y de delantera de viuda.
¿Zurría la panza? Pide pitanza.
A cuarto vale la vaca, y si no hay cuarto no hay vaca.
Al bobo, múdale el juego.
En el sendero nuevo, camina lentamente.
San Lorenzo calura, San Vicente friura, uno y otro poco dura.
La remilgada de Jurquillo, que lavaba los huevos para freírlos.
El marido a su Rosario, le da "pa' lo necesario".
Hombre refranero, hombre de poco dinero.
Comparte la carga y ésta será más ligera.
Más merezco; pero contigo me conformo.
Cada gota que cae del cielo, tiene su sitio hecho.
Nada contra la corriente.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
Barba remojada, medio afeitada.
Vive y deja vivir.
El hacer bien a un bellaco, es guardar agua en un saco.
Mujeres y Palomas, aunque salgan con gemidos, vuelven a sus nidos.
Cuando el guardián juega a los naipes, ¿qué harán los frailes?.
Dan pañuelos a quién no tienen narices.
Las tumbas se abren a cada instante y se cierran para siempre.
Baños, hasta los cuarenta años.
Can que mucho ladra, ruin es para casa.
Hoy debiendo, mañana pagando, vamos trampeando.
Casa sin fuego, cuerpo sin alma.
Siéntate en duro, te romperás las bragas y te dolerá el culo.
El niño meón, que calaba siete mantas y un colchón.
Acelgas benditas, de día tronchos y a la noche hojitas.
Lancha La no pasa en balde.