Donde pan comes migas quedan.
Quitando la piedra, se quita el tropezon.
El día de San Bernabé dijo el sol: aquí estaré.
A cuentas viejas, barajas nuevas.
En lugar de señorío, no hagas tu nido.
El que a solas se ríe de sus picardías se acuerda.
Al pie del monte, se ahúma el capote.
La contemplación del vicio es vicio.
Arco iris al amanecer, agua antes del anochecer.
Refranes de los abuelos, breve evangelio.
El que debajo de una hoja se posa, dos veces se moja.
A presurosa demanda, espaciosa respuesta.
Quien a mano ajena espera, mal yanta y peor cena.
El que para pobre está apuntao, igual le da estar de pie que sentao.
Pedir peras al olmo.
Récele a la Virgen, pero siga remando.
Hombre intranquilo vale por diez.
Llevar adarga para viivir vida larga.
El que de refranes se fía, no llega bien al mediodía.
Las cosas de palacio van despacio.
Al mal dar, tabaquear.
Día vivido, día perdido.
Llegar a la capada.
Comer sin vino, comer canino.
Vivimos entre dos nadas: nada al nacer y nada al morir.
La vista del hacendado, hace engordar al ganado.
Amor no sufre ausencia.
A gran subida, gran caída.
Que lo dejen hablar, y no lo ahorcan.
Hablar a tiempo requiere tiento.
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
Lo pasado ha huido, lo que esperas esta ausente, pero el presente es tuyo.
La casa es necesaria, para el rico y para el paria.
El consejo a posteriori es como la lluvia tras la cosecha
Jamón y vino añejo estiran el pellejo.
Los muertos y las visitas a los tres días apestan.
Irse por los cerros de Úbeda.
La iglesia abierta y el sacristán en la puerta.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
Traducción: Castañas, nueces y vino, son la alegría de San Martín.
Las arrugas son la tumba del amor
El pan es freno del vino.
La crianza aleja la labranza.
Viaje de luna de miel; ni es viaje, ni ves luna, ni es de miel.
Andar el tiempo y vernos hemos.
Cuida los centavos, que los pesos se cuidan solos.
Entendido y anotado.
El que pide lo justo, recibe migajas.
Reniego del amigo, que se come solo lo suyo y lo mío conmigo.
Aguas calmadas estropean los puentes.