Hurtar para dar a Dios, solo el deminio lo aconsejó.
Pájaro de mar por tierra, tempestad segura o gran novedad
Rubias o morenas, cuando pierden el tinte, dan pena.
No compra barato quien no ruega rato.
Dijo el asno al mulo: "Arre allá, orejudo".
Cuando en septiembre acabes de vendimiar, enseguida ponte a sembrar.
La misa, dígala el cura.
El que ayuda a otro, se ayuda a sí mismo.
La muerte regalos no prende.
Cuando el sartén chilla, algo hay en la villa.
Como el gazapo, que huyendo del perro dio en el lazo.
A las mujeres y a los charcos no hay que andarles con rodeos.
Quien tuvo, retuvo.
Al sudado, el agua fría a un lado.
En casa del herrero cuchillo de Embero.
Paralelo corriendo, tierra encontrando.
A la mejor dama se le escapa un pedo.
El mejor maestro, el tiempo; la mejor ciencia, la experiencia.
Líbreme Dios de moza adivina y de mujer latina.
En cielo despejado puede desatarse de repente una tempestad.
Burros o coces, arrieros a palos y a voces.
Bien te quiero, bien te quiero, mas no te doy mi dinero.
A candil muerto, todo es prieto.
Mucho te quiero perrito; pero de pan, poquito.
Ya decia Salomón que el buen vino alegra el corazón.
Oye, ve y calla, y con nadie tendrás batalla.
A quien Dios quiere bien, la casa le sabe.
El que tiene salud es rico.
Ilusión es para un calvo tener en su calva algo.
Cuando un árbol es duro debe ser abatido
Al freír, será el reír y al pagar será el llorar.
El que este libre de culpa que tire la primera piedra.
Antes de juzgar a una persona, camina tres lunas con sus mocasines.
Febrerillo corto con sus días 28, si tuviera más cuatro, no quedaba ni perro ni gato.
Eso es como llover sobre mojado.
Jamón empezado, pronto mediado; jamón mediado, pronto acabado.
El pasto que le ha sobrado, es el que engorda al ganado.
A quien le dan el pie, se toma la mano.
No necesito niguas para ser tishudo.
Paga el puerco lo que hizo el perro.
Con locos, niños y putas, no negocies ni discutas.
Necio por natura y sabio por lectura.
La amistad, la que quieras, pero la cebada, a veinte la fanega.
Entre casados y hermanos no hay que meter las manos.
Coja o tuerta, la que está junto a tu puerta.
Quien no tiene, perder no puede.
Al buen día, métele en casa.
Criado y caballo, un año.
La mancha de aceite, paso a pasito se extiende.
¿Fiado has?. ¡Tú pagarás!.