El cazador busca la pieza, la pieza no busca al cazador.
Copas son triunfos.
Cuando alguien te hace un daño, búscalo en tu lista de los más favorecidos.
Una gota de tinta puede más que cien memorias privilegiadas.
No hay bien ni mal que cien años dure.
El verano muere siempre ahogado
Lo bien hecho bien parece, y estaban ahorcando a su marido en la plaza.
La mula arisca a la larga, se va enseñando a la carga.
Ni domes potro, ni tomes consejo de otro.
Las tormentas de San Juan quitan vino y no dan pan.
Cuando se cierra una puerta, otra se abre.
Fraile limosnero, pájaro de mal agüero.
Se tapaba Maricuela y se dejaba al culo fuera.
¿Adónde irá el buey que no are, sino al matadero?.
Al viejo recién casado, rechazarle por finado.
Es mejor enjuagar una lágrima de un pobrecillo que obtener cien sonrisas de un ministro.
Nuestra vaca tiene el pesebre en Galicia y las ubres enMadrid.
Como la recién casada: con ganas de todo y ganas de nada.
A quien en alabar lo bueno se queda corto, mírale el rostro.
Dios nos libre del incendio en una casa vieja.
Ruin es quien por ruin se tiene.
Da y ten, y harás bien.
Quien tiene renta, tenga cuenta.
El que la deba, que la pague.
Carta cerrada, si no la abres no dice nada.
Peso y medida, alma perdida.
Qué bonita es la vergüenza, mucho vale y poco cuesta.
El pan bien escardado hinche la troja a su amo.
Amagar y no dar es apuntar y no tirar.
Ave de mucha pluma poco tiene que comer.
Haz lo que debes y no lo que quieres.
Zorrilla tagarnillera, hácese muerta por asir la presa.
Gota a gota se forma el río.
Tres sacos son necesarios para tratar con un abogado: un saco de papeles, un saco de paciencia y un saco de dinero.
Invierno bueno pasarás si cerdo, grande o chico, matarás.
Quien no conoce de abuela, no sabe cosa buena.
Nadie se muere hasta que Dios quiere.
Una mano por el cielo, y otra por el suelo.
Mucho ojo, que la vista erro.
Quien presto enriqueció, presto empobreció.
El siguiente vicio es la mentira, si el primero son las deudas.
Los buenos actos nunca se lamentan. Los malos actos nunca se olvidan.
Si quieras que la gente se ría, cuenta tus penas María.
Tantos años de marqués, y no sabe menear el abanico.
La cáscara lisa, cualquiera la pisa.
La flor no se conserva roja cien días.
En guerra avisada no muere gente.
Más vale un mal acuerdo que un pleito.
Gato que no caza, ¡qué pinta en casa!.
Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.