Quien no se arriesga, no pasa la mar.
El mejor disfraz, el tiempo te lo dará.
Oficial diestro, pronto se hace maestro.
La respuesta correcta es la C. (Ante un examen y cuando no tienes ni idea de la cuestión, al libre albedrio).
Una buena acción se olvida, y una mala nunca en la vida.
Jornal adelantado, brazos quebrados.
Hombre sin dinero, lobo sin dientes.
Con putas y bretones pocas razones.
Para hacer el bien no hay que pedir permiso.
Al comprar caballos y al tomar mujer cierra los ojos y encomiéndate al Señor
Oculta el bien que haces, imita al nilo que oculta su fuente.
Pan, pan; muchos lo toman y pocos lo dan.
A enfermo, niño o anciano, hay que tenderles la mano.
Irse con la capa al toro, no es para todos.
Pan duro, pero seguro.
Gente castellana, gente sana.
A galgo viejo, dadle liebre, no conejo.
Non se pode mamar e asubiar.
Hombre de muchos oficios, maestro de ninguno.
La vida es una sorpresa continua
Nunca dejes la certidumbre por la esperanza.
Buscar la luna a mediodía es bobería.
El placer y la alegría del hombre radica en aplastar al rebelde y conquistar al enemigo, en arrancarlo de raíz, y tomar de él todo lo que tiene
Si alejas el combustible, alejas el fuego.
El que fue monaguillo y después abad, sabe lo que hacen los mozos tras el altar.
Entrañas y arquetas, a los amigos abiertas.
En casa del ladrón te roban hasta la respiración.
El que no tiene mujer, cada día la mata; más quien la tiene, bien la guarda.
Hermosura de hembra, mil desazones siembra.
El que se pone de puntillas no puede sostenerse derecho.
En la desgracia habita la felicidad y en la felicidad se oculta la desgracia.
La generosidad consiste en dar antes de que se nos pida.
La bondad, quien la tiene la da.
La boca que no habla se escucha con dulzura.
Quien más bebe, más sed tiene.
Muchas manos al pucherón, pronto se Llega al hondón.
Ahora que tengo potro, pongo la vista en otro.
Negocian los hombres sabios, disimulando injurias y sufriendo agravios.
El huésped y el pez, a los tres días hieden.
No lo hurta, lo hereda.
No hay caza perdida, sino la liebre asada y la perdiz cocida.
Ante un acuerdo, cuídate de que una de las partes no quede con la espada y la otra con la vaina.
A caballo regalado, no le mires el dentado.
Naranjas y mujeres, den lo que ellas quisieren.
A viña vieja, amo nuevo.
A veces, el flaco derriba al fuerte.
En enero, el buey y el varon, hacen riñón.
Tu madre te llorará hasta el final de sus días; tu hermana hasta ponerse el anillo de boda; tu viuda hasta el rocío del amanecer.
El buen mosto sale al rostro.
Hacer la del cura Gatica; predica pero no practica.