La vaca por el cacho y la mujer por la mama.
Sucede en un instante lo que no sucede en un año
Alegría no comunicada, alegría malograda.
El que de rosas de comer al burro, cobrara con un rebuzno.
La rata avisada, no muerde carnada.
Aquella es bien casada, que no tiene suegra ni cuñada.
Cuando el sol no asoma en casa, el doctor viene a la casa.
Febrero y las mujeres, entre cuatro paredes.
San Xoán trae o inferno, e San Andrés o inverno.
Vino de una oreja, prendado me deja; vino de dos, maldígalo Dios.
Dentro del cielo tú forjas tu designio. Lo decretarás: ¿acaso te hastíes y aquí nos escondas tu fama y tu gloria en la tierra? ¿Qué es lo que decretas?
Madre, casarme quiero, que ya llegó el candelero.
Tres son las velas que disipan la oscuridad: la verdad, el conocimiento y las leyes de la naturaleza.
Cuando canta el cuco, una hora llueve y otra hace enjuto.
De nadie esperes lo que por ti mismo hacer pudieres.
Boda sin borracho tenla a milagro.
Variante: A caballo regalado, no se le mira el diente.
La mejor receta, la dieta.
El que teme a sufrir, sufre de temor.
Cortesía de boca, gana mucho a poca costa.
A hoy lo veo; en mañana, poco creo.
Reprende las vidas ajenas con buen ejemplo y no con dicho ni cuento.
Campo florido, campo perdido.
Madre e hija caben en una camisa; suegra y nuera, ni en una talega.
El buen alimento cría entendimiento.
Si pierdes el caballo puedes recuperarlo;pero si pierdes la palabra, es para siempre.
Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.
El que de joven no trotea, de viejo galopea.
De los amigos me guarde Dios, que de los enemigos me guardo yo.
Sin harina no se camina.
A buen bosque vas por leña.
Buena memoria es la escritura, pues para siempre dura.
Trabaja como si vivieses siempre, y vive como si murieses hoy.
Un hombre de respeto debe ser reservado, reflexivo y valiente en la batalla; todos (los hombres) deben mantener el buen humor hasta que el fin les llegue.
Consejo de padre, guárdelo el hijo con siete llaves.
La Luna cercada, de lluvias cargada.
Cuando el daño está hecho todos saben aconsejarte
Si mi cuerpo muere, deja que mi cuerpo muera, pero no dejes morir a mi país
Del necio, a veces, buen consejo.
Justicia es agravio cuando no la aplica el sabio.
Todo en exceso hace daño.
Juan Palomo: yo me lo guiso, yo me lo como.
En vez de ella, bien quisiera la mujer, que uno pariera.
Bebe caldo, vive en alto, anda caliente y vivirás largamente.
Miren quién habló, que la casa honró.
Por San Clemente, alza la tierra y tapa la simiente.
La viuda rica, con un ojo llora y con el otro repica.
El que con locura ama, nunca llega hasta la cama.
La zorra vieja en el lazo se mea.
A la larga, todo se arregla.