Al que le caiga el sayo, que se lo ponga.
Al comer chorizos, llaman buenos oficios.
Perro en barbecho ladra sin provecho.
A "idos de mi casa" y "qué queréis con mi mujer" no hay que responder.
La ocasión hace al ladrón y el agujero al ratón.
El que se ríe a solas de su maldad se acuerda.
Solo en la actividad desearás vivir cien años.
No hace tanto daño la zorra en un año, como paga en un día.
Buenas palabras y buenos modos dan gusto a todos.
Rascar y comer comienzo ha menester.
Quien acepta demasiados regalos vende cara su libertad
Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena.
Llevar y traer, de todo ha de haber.
Quien no sabe, no vale nada.
Arrastrando, arrastrando, el caracol se va encaramando.
Yerros por amores, merecen mil perdones.
No hay más chinche que la manta llena.
Paso a paso se hace camino al andar.
El buen carpintero mide dos veces, corta una.
Con la mujer y el pescado, mucho cuidado.
La edad no juega ningún papel salvo en los quesos.
En arca de avariento, el diablo yace dentro.
Quien mal casa, tarde enviuda.
El dinero diario, es necesario.
Rosquilla de monja, fanega de trigo.
"Los inviernos en Burgos, y los veranos en Sevilla", decía Doña Isabel, la gran reina de Castilla.
Las botas del diablo no hacen ruido.
Cada día pan blanco hace apetitoso el bazo.
Zurra que te zurra y así andará la burra.
Cuando te sople bien el viento, aprovéchalo.
La flor caída no vuelve a la planta
Cuando Dios cierra una puerta, abre una ventana.
Caballero en buen caballo; en ruin, ni bueno ni malo.
Cuando canta la rana, buena semana.
Amor viejo, ni te olvido ni te dejo.
En caso de duda, que no sean ellas las viudas.
Cuando el Mapou (roble-árbol) muere, las cabras se comen sus hojas.
Agua, agua, que se quema la fragua.
Real que guarda ciento, es buen real.
Solo hay tres cosas que conviene hacer aprisa; huir de la peste, alejarse de las querellas y cazar pulgas.
Andando, andando que la Virgen te va ayudando.
¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
Secreto entre reunión es de mala educación.
El que mea y no pee, es como el que va a la escuela y no lee.
De las aves, la perdiz, y de las mujeres Beatriz.
Hacerse el de la oreja mocha.
El que desecha la yegua, ése la lleva.
Hay quien las mata callando.
Si no sabes sonreír, no pongas tienda. (Confucio).
En tiempo de campaña, apaña.