Dando dando, palomita volando.
Tras de corneados ? Apaleados.
Habilidad de las mujeres, mear y llorar cuando quieren.
Si hay orden en la nación, habrá paz en el mundo.
Busca una luz en lugar de estar maldiciendo eternamente la oscuridad.
Lleno es de bondad, quien nunca llegó a envidiar.
Pasito a pasito, se va muy lejitos.
La belleza y lozanía, son flores de un solo día.
Para San Antón, gallinita pon.
De suerte contentos, uno de cientos.
Mujer hermosa, mujer vanidosa.
Dios, si da nieve, también da lana.
Lo que para ti no quieres, para otro no desees.
El que la ley establece, guardarla debe.
Fantasía y pobreza, todo en una pieza.
El avaro es como el cerdo, esta bueno muerto.
Bien en la sierra, o a cien leguas de ella.
De comerciar a robar, poco va.
El agua de Agosto quita vino y no da mosto.
Es mejor pecar poco que confesar mucho
El vino no tiene vergüenza.
El que es sabio nunca enceguece.
Julio, siega y pon tres cubos.
Pájaro de la ultima cría, ni come ni pía.
De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.
Marido, comprad vino; que no lino.
A cada uno Dios da el castigo que merece.
Rapados y por rapar, todos han de pagar.
Cuando mengua la luna, no siembres cosa alguna.
Por San Martino, mata el pobre su cochino.
Acuéstate con perros y te levantarás con pulgas.
En el mundo no hay banquete que no tenga fin.
Mano blanca y gordezuela, puesta sobre el corazón, aumenta la palpitación.
Justicia y no por mi casa.
Un hombre, una palabra; una mujer, una carretada.
Cabrito, ganso y lechón, de la mano al asador.
Secreto bien guardado, pliego lacrado y sellado.
Saber poco obliga a mucho.
Hombre bermejos, ni de cerca ni de lejos.
Aunque el bien más se dilate como se alcance no es tarde.
Ávila, santos y cantos.
El trabajo es la ley y a todos agita.
Dichosos los ojos que te ven.
La habilidad del barbero consiste en dejar patilla donde no hay pelo.
Buena es la carne de perdiz; pero mejor la de codorniz.
Dime lo que decantas y te diré lo que te falta.
La paja en el ojo ajeno se mira más despacio.
Hombre hablador, nunca hacedor.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
Hierba mala nunca muere y si muere no hace falta.