Venga la alabanza que recibes de otra boca y nunca de la tuya
No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.
En que poco agua te ahogas.
Guarda el avaro su dinero para que lo derroche el heredero.
Al santo que no me agrada, ni padre nuestro ni nada.
A tal señor, tal honor.
Idos los ladrones se toman mil precauciones.
Al lavar de los cestos haremos la cuenta.
Mejor es no comenzar, lo que no se puede acabar.
En el mundo no hay nada difícil siempre que el hombre tenga asiduidad.
Ante la duda, la más madura.
Oficio de albardero, mete paja y saca dinero.
La vaca, cuanto más se ordeña, más larga tiene la teta.
A quien se hace el sordo, barreno gordo.
El tono afectuoso cautiva el oido.
Dichoso el mes que entra con Todos los Santos y sale por San Andrés.
De pies a cabeza.
De las uvas sale el vino, y del vino el desatino.
El queso es sano que da el avaro.
Ni mesa sin pan, ni ejército sin capitán.
Con los descuidados, medran los abogados.
El burro que más trabaja, más rota tiene la albarda.
Si un rico se cae, es un accidente; pero cuando se cae un pobre, se dice que está borracho.
Niño que no ríe a las siete semanas, o es ruin o tiene ruines amas.
Siembra por San Lorenzo los nabos, y llenarás el carro.
Guardólo Dios de piedra y niebla, más no de puta vieja.
Quien gasta todo lo que gana, nunca engorda la marrana.
A fullería, cordobesías.
Que Dios bendiga lo que caiga en la barriga.
Donde no hay, por demás es el buscar.
Ni higos sin vino, ni pucheros sin tocino.
Guarda los pensamientos de la noche para la mañana
Después de el lunes viene el martes.
Si tu mal tiene remedio ¿por qué te quejas?. Si no lo tiene ¿por qué te quejas?.
Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita.
Tantos días pasan de enero, tantos ajos pierde el ajero.
La carne sobre el hueso relumbra como un espejo.
¿Adónde vas Vicente? Adonde va la gente.
Quien desparte lleva la peor parte.
Guarda pan para Mayo y leña para todo el año.
Lo mejor de los dados es no jugarlos.
Dedica una parte de tus esfuerzos al bien común.
Para ser puta con chancletas, más vale estarse quieta.
La mujer mezquina, debajo de la escama, haya la espina.
En septiembre cosecha y no siembres.
Guárdame en casa y te honraré en la plaza.
Cántaro que mucho va a la fuente, alguna vez se rompe.
El sabio es menospreciado y el necio rico estimado.
Ni un dedo hace mano, ni una golondrina verano.
Hágase la diligencia y obra Dios como quiera.