Demasiado pedo para la mula.
Al que le pique, que se rasque.
El que por su gusto es buey hasta la coyunda lame.
Hablando la gente se entiende.
No es necesario matar a un hombre en la víspera de su muerte.
A la mujer y a la cabra, la cuerda larga.
Más quiero ser de moza desdeñada, que de vieja rogada.
Una y no más Santo Tomás.
Es de gran dolor no ser loado, siendo digno de loor.
Del cerdo me gustan hasta los andares.
Seca la garganta, ni habla ni canta.
Donde lloran esta el muerto.
Las patatas cocidas, alargan la vida.
Más haces callando que gritando.
No falte cebo al palomar, que las palomas ellas se vendrán.
Cuando moco, moco, cuando cana, cana.
Si encuentras una gran deuda contra un pobre, divídela en tres partes: perdona dos y mantén una.
Detrás de las nubes, siempre brilla el sol.
Cuando el arco iris se ve, o ha llovido o va a llover.
La viña del ruin, se poda en Abril.
Treinta días trae Noviembre, como Abril, Junio, y Septiembre, de veitiocho no hay más que uno; los demás, de treinta y uno.
Más ruido hace uno que charla que ciento que callan.
La vida mejora de hora en hora.
Donde hay duda hay libertad.
El buen vino en vaso chico.
Hermano ayuda y cuñado acuña.
Ruego a Dios, si te casares, que llorando te descasen.
Añorar el pasado es correr tras el viento.
A la mujer y al aguardiente, ¡de repente!.
Si no sabes estar solo, nunca serás libre.
En los meses de erre, en piedra no te sientes.
Hombre muy escrupuloso, siempre será menesteroso.
Llover sobre mojado, mil veces ha pasado.
Gato que mucho se lava, anuncia agua.
Haz favores y te los pagarán a coces.
Del buen vecino sale el buen amigo.
Vaca flaca, siempre parece ternera.
Ser el último orejón del tarro.
El buen vino, venta trae consigo.
Mejor prevenir que lamentar.
Ante la desgracia y el dolor, ten un poco de gracia y humor.
Gran mal padece quien amores atiende.
A los tontos no les dura el dinero.
Gana ahora que eres nuevo, para que puedas gastar de viejo.
Fraile junto a doncella, ojo con él y ojos con ella.
Amistad prendida con alfileres, la que se desprende cuando lo quieres.
Hablar más que lora mojada.
A fuer de Toledo, que pierde la dama y paga el caballero.
El hombre en la plaza, la mujer en la casa.
Cuando se monta un elefante, no molesta el rocío.