Hasta el saber rebuznar tiene su poquito que estudiar.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
Alfayate sin dedal, cose poco, y eso mal.
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
Cada altar tiene su cruz.
Si te aplauden, nunca presumas hasta saber quién te aplaudía.
Con poco viento cae en el suelo torre sin cimiento.
Casa con azotea, ladrón la asalta.
El que pide en exceso, le dan lo que envuelve al queso.
Castañas, noces e viño, fan a ledicia de san Martiño.
Ave de pico, no hace al amo rico.
El dinero tiene más de un gozar, saberlo ganar y saberlo gastar.
Aguas tempranas, buena otoñada.
Antes falta la palabra en la plaza, que el estiércol en la haza.
Se te cayó e cassette
Mal ajeno, para el nuestro no es consuelo.
Quien carece de amistades, carece de compromisos.
Educación y pesetas, educación completa.
A la luz de la candela, toda rústica parece bella.
A quien a buen culo se arrima, buenas hostias le propinan.
Zorros en zorrera, el humo los echa afuera.
Ave que vuela, a la cazuela.
En Mayo lodo, espigas en Agosto.
No pases la noche temiendo el mañana. ¿Cómo es el día siguiente? El hombre no sabe como es el día siguiente.
Rostro lleva al lecho, que no el culo bien hecho.
Soltero maduro, maricón seguro.
Año de espigas, anuncio de buenas migas.
Más de uno conservaría sus bienes si hubiese sabido que el agua también apaga la sed
Le dieron como a violín prestado.
Cuando en casa engorda la moza, y al cuerpo el bazo, y al rey la bolsa, mal anda la cosa.
Mujer sin hijos jardín sin flores.
A la rana no le gusta que se sepa que fue renacuajo
Botella vacía y cuento acabado, no valen un cornado.
La honra que se perdió, tarde o nunca se recobró.
Un mes antes y otro después de Navidad, es invierno de verdad.
Juntos en las duras y en las maduras.
Oficio merdulero, criar al hijo y después al nieto.
Día de San Martino, todo mosto es buen vino.
No se toman truchas a bragas enjutas.
Pasada la riña fiera, queda sangre en la gallera.
De dolor, nadie murió.
No hay bestia que no brame en su guarida.
Amistad que murió, nunca renació.
Bajo ese puente, no pasa corriente.
Lluvia y nieve por enero, son anuncios lisonjeros.
Gratis, hasta las puñaladas.
Internarse en una montaña infestada de tigres, a sabiendas de que los hay.
Escribir es un placer secreto y pecaminoso
Buena pata y buena oreja, señal de buena bestia.
Con fabes y sidrina, nunca falta gasolina.