Jornada emprendida, medio concluida.
La generación anterior planta árboles y la posterior se cobija a su sombra.
Sueño sosegado no teme nublado.
Dar la soguilla para sacar la vaquilla.
Con pedantes, ni un instante.
El que se fue y regreso, su nido ocupado hallo.
El pensamiento anda siempre de viaje, ni peaje, barcaje ni hospedaje.
Ya ni en la paz de los sepulcros creo.
El allegar no es por mucho madrugar, sino por mucho trabajar y poco gastar.
Del agua mansa te guarda; que la brava hace su ruido y pasa.
Solo borracho o dormido se me olvida lo jodido.
Hasta que el cuerpo aguante.
El diablo nunca duerme.
Camarón que se duerme se lo chima el sapo..
Visitas, pocas y corticas.
Bendita la muerte, cuando viene después de bien vivir.
Los estudiantes de Zen, deben aprender a perder el tiempo conscientemente.
Mas vale paso que dure, que trote que canse.
Ladra de noche para economizar perro.
Mientras comemos, ¡qué buenos semos!; cuando ayunamos, ¡qué mal andamos!.
La virtud es de poco sueño.
El que no tiene quehacer desbarata su casa y la vuelve a hacer.
Caer está permitido. ¡Levantarse es obligatorio!.
El viajero que sed siente, se agacha y besa la fuente.
El que no chilla, no mama.
Dar limosna no aligera la bolsa
El que calla, otorga.
Si te sobra el tiempo de joven, de viejo se te esconde.
Del avaro un solo bien se espera: que se muera.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
A ave de paso, cañazo.
Del ahorro viene la posesión.
La ociosidad enseña muchas maldades.
Cuando viene la chata, qué haces sin estirar la pata.
El que cada día va bien, el domingo no tiene que poner.
Dolor de viuda, bien poco dura.
El vago trabaja más por evitar el trabajo.
La carga cansa, la sobrecarga mata.
La reunión en el rebaño obliga al león a acostarse con hambre.
Carga que con gusto se lleva, no pesa.
Buena vida, arrugas tiene.
El pastor que se acuesta con sus abarcas, cuando se despierta no se las calza.
A la larga el buen manjar, cansa al fin el paladar.
El comedido sale jodido.
Entre bodas, fiestas y meriendas, ¿quién cuidará tu hacienda?.
Zurcir y remendar y mejores tiempos esperar; y si no vinieren, será lo que Dios quisiere.
Quien se ha cansado bajo el sol del verano, que se guarde del sol del invierno y se caliente al calor de la chimenea
A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo.
A la virtud, menester hace espaldas.
Remienda paño y pasarás año.