Obra hecha, dinero espera.
El ocioso e incapaz, carga es para los demás.
Cuerpo harto, a Dios alaba.
Nadie diga mal del día hasta que sea pasado y la noche venida.
La paciencia es la llave del paraíso.
Boca que se abre, o quiere dormir o está muerta de hambre.
Achaques el jueves, para no ayunar el viernes.
Guardaré hoy que puedo; que quizás mañana no mueva un dedo.
Si quieres matar a un fraile, quítale la siesta y dale de comer tarde.
Un día de obra, un mes de escoba.
Bebo poco y quiérolo bueno; una azumbre me dura un día entero.
Habiendo días enteros, no hay porqué coger medios.
Bastante colabora quien no entorpece.
Cuando no sepas qué hacer, échate un cigarro y tómate un café.
Amor fino y buena mesa no quieren prisa.
No deje para las diez, lo que pueda hacer después.
Quien ha de pasar la barca no cuenta jornada.
Aseada aunque sea jorobada.
La ventura de la barca, la mocedad trabajada y a la vejez quemada.
Favor retenido, no debe ser agradecido.
Juego y bebida, casa perdida.
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
Fiesta sin comida, no es fiesta cumplida.
Zorra que duerme de día, de noche anduvo de cacería.
El que trabaja mucho, no tiene tiempo de hacer dinero.
No es lo mismo estar jodido que estar jodiendo. (Respuesta ante el Senado español de Camilo Jose Cela cuando el presidente del Senado le reprochaba que estaba dormido).
Este, como los gatos siempre cae parado.
Mira después el bienestar del cuerpo y la mente.
Lo poco gusta, lo mucho cansa.
Pan y vino y carne quitan el hambre.
El que temprano se moja tiempo tiene de secarce.
Quien huelga no medra.
A cautela, cautela y media.
No ruegues a mujer en cama, ni a caballo en el agua.
A la vejez aladares de pez.
Palabra de cortesano, humo vano.
El mirón mirar, pero sin chistar.
O faja o caja.
Ni reprender ausentes, ni adular presentes.
Quien mucho vino cena, poco pan almuerza.
Cada uno extienda la pata hasta donde llegue la sábana.
Barriga caliente, cabeza durmiente.
Uno trabajando y cuatro mirando, el caminos está arreglado.
Cada día tiene su trabajo suficiente.
Al viajero, jamón, vino y pan casero.
Dineros de sacristán, cantando se vienen cantando se van.
Vísteme despacio que tengo prisa.
A hurón cansado, madriguera nueva.
Despacio, que llevo prisa.
De cielos abajo, cada uno come de su trabajo.