Madre, casarme quiero, que dormir sola me da miedo.
Quien borracho se acuesta, con agua se desayuna.
En las horas de trabajo, los amigos al carajo.
El pie en el lecho y la mano el pecho.
Lunes y martes, fiestas holgantes; miércoles y jueves, fiestas solemnes.
El trabajo bien hecho da alegría en el pecho.
Ajo, agua y resina; a joderse, aguantarse y a resiganrse.
Pájaro durmiente, tarde hincha el vientre.
Sopa en vino no emborracha, pero agacha.
Comida que escasea, bien se saborea.
La felicidad de una casa tranquila se valora cuando la paz deja de existir
De donde viene la descomunión, allí viene la absolución.
Una buena dote es un lecho de espinos
Abájanse los estrados y álzanse los establos.
Boca que se abre, o tiene sueño o tiene hambre.
Rincón por rincón, Alcañiz en Aragón.
Anda abrigado, come poco y duerme en alto, si quieres vivir sano.
Dinero olvidado, ni agradecido ni pagado.
La gente discreta, no suelta la jeta.
Cruz a su ermita y el cura a su misita.
Adoba tu paño y pasarás tu año.
Hoy domingo y mañana fiesta, buena vida es esta.
El oficio quita el vicio.
Cacera y pesquera, a la vejez piojera.
Con lo que Sancho sana, Domingo adolece.
Pasear llevando sobre los hombros una carga
Cuando la paja se mete en el pajar, las mocitas ya pueden trasnochar.
Más vale ir harto a misa, que ayuno a vísperas.
Una lechuza, bienestar donde se posa y malestar donde canta.
Si tu vida es adversa, pon la reserva.
Brindo y bebo, y me quedo convidado para luego.
Trabajo hecho de paso, ayuda en más de un caso.
Quien tenga tiempo que no espere
Tened paciencia y tendrá ciencia.
Año lluvioso, échate de codo.
Come poco y cena temprano, si quieres llegar a anciano.
Nunca faltan rogadores para mitigar las penas.
La buena cena, temprano suena.
Quien va despacio y con tiento, hace dos cosas a un tiempo.
Dios nos libre del día de las alabanzas.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
Cántaro vacío, con solo aire hace ruido.
Mientras vas y vienes, por el camino te entretienes.
A quien tiene ropa y duerme en el suelo, no le tengas duelo.
Quien discretamente se cura, más dura; quien se cura y se curetea, su muerte desea.
Al comer, al tajadero, al cargar, al cabestrero.
Quien no anda despierto, lo toman por muerto.
La madrugada del caballero, al darle el sol en el trasero.
Cuando no seas preguntado, estate callado.
Las mañanitas de Abril son muy dulces de dormir, y las de Mayo no tienen fin ni cabo.