A la mala costumbre, quebrarle la pierna.
Después de la victoria, aprieta el casco.
Al rebuznar se verá quien no es león
Hasta al de más discreción, la plata lo hace soplón.
Año nuevo vida nueva.
No aceptes soborno del poderoso ni oprimas al desheredado.
Moza reidora, o puta o habladora.
Como sé que te gusta el arroz con leche por debajo de la puerta te echo un ladrillo.
Donde el corazón se inclina, el pie camina.
Cavas tu tumba con los dientes.
Hagas lo que hagas, no te olvides de las bragas.
Donde no hay escritura, no hay obligación. Porque las palabras se las lleva el viento.
Variante: En arca abierta, hasta el justo peca.
El que trabaja honrado, se vuelve jorobado.
En Noviembre, quien cava, el tiempo pierde.
Al asno no pidas lana.
En Marzo los almendros en flor y los mozos en amor.
Aceite para las espinacas y vino del de la tinaja.
Se coge antes a un cojo, que a un mentiroso.
A dinero en calderilla, poca y mala musiquilla.
Al pan se arrima el perro.
Lo ajeno place a nosotros y lo nuestro a otros.
La visita como el muerto , a los tres días huele mal.
Para ver la buena gente solo un ojo es suficiente.
A la vuelta de la esquina, ¡adiós al amigo!
A los treinta doncellez, muy rara vez.
La mucha luz deslumbra y no alumbra.
Variante: A buen hambre, no hay mal pan.
A la fuerza ahorcan y quedan bien ahorcados.
Donde falta la previsión, faltará provisión.
Hacer oídos de mercader.
Amistad de hombres leales, solo perdura entre iguales.
El dinero no es medicina; pero quita muchos dolores de cabeza.
Boca sin muelas, molino sin piedras.
El que bien tiene y mal escoge, por mal que le vaya que no se enoje.
Uno esquila ovejas, otro, cerdos
Date prisa lentamente.
De lo que ganes, nunca te ufanes; y de lo que pierdes, ni lo recuerdes.
Es mejor deber dinero y no favores.
A buey viejo, cencerro nuevo.
Jornal del obrero suele quedarse en la tienda del tabernero.
Más vale estar solo que mal acompañado.
Vida sin amigo, muerte sin testigo.
La mucha alegría y la mucha tristeza, muerte acarrean.
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
La pizca, bien racionada, que el pisco no pone nada.
Por la Pascua carne de cordero, por Navidad de gallinero.
En tierra de abrojos, abre los ojos.
Contra el nacimiento y la muerte no hay remedio.
Agua esperé y tarde sembré, sabe Dios lo que recogeré.