La enjalma no se da cuenta, en donde al burro le asienta.
Mujer ventana, nunca Llega a casadera.
Me juzgaba desgraciado por la falta de zapatos, hasta que vi a un hombre que no tenía pies.
De dientes pa'fuera.
Amistades conserva la pared medianera.
Jurar ves magaña, quien jura te engaña.
¡Oh, si volasen las horas del pesar como las del placer suelen volar!.
Loco está el que cree en las lágrimas de un heredero
A caballo ajeno, espuelas propias.
El que sacrifica su conciencia a la ambición quema una pintura para obtener las cenizas.
La aguja viste a los demás y permanece desnuda.
Garganta de aduladores, sepulcro abierto
A tal puta, tal rufián.
¿Esta es la vida?. Dígole yo muerte y corrida.
Dame pan y llámame perro.
Gato escaldo del agua fría huye.
Mal se saca agua de la piedra.
El arma es enemiga de su dueño.
Saber y no recordar, es lo mismo que ignorar.
A persona lisonjera no le des oreja.
En este mundo redondo quien mal anda mal acaba.
Vuelva usted el sábado, que hoy no hay mendrugos.
Buey sin cencerro, piérdese presto.
Queriendo hacerlo mejor, a veces estropeamos lo que está bien hecho.
La franqueza no es agravio, ni ser sincero es resabio.
El cuerdo en cabeza ajena escarmienta.
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
Casa oscura, candela cuesta.
El juego y la muerte, en no distinguir categorías se parecen.
Bien o mal, te casarás, sea con Pedro o sea con Juan.
Reñir con quien da ocasión y jugar con quien tiene dinero en el bolsón.
Cuando estuvieres con él, vientre con vientre, no le digas todo lo que sientes.
Cague la espina quien se comió la sardina.
A lo que no puedas, no te atrevas.
Una esquela de defunción es de mentiras un montón.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
A la mesa y a la cama, solo se llama una vez.
Callar y callemos que todos de barro semos.
A fullero viejo, flores nuevas.
En el llano como quiere el amo, en la cuesta como quiere la bestias.
Sueños de hombre pobre, pedos de burra vieja.
Dios castiga, pero no ha palo.
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.
¿Cómo ha de actuar mi corazón? ¿Acaso en vano venimos a vivir, a brotar sobre la tierra?
Para amigos, todos; para enemigos, uno solo.
Como caldo de zorra, que esta frío y quema.
Madre hay una sola.
Todo, no importa cuán finamente esté hilado, acaba finalmente saliendo a la luz
A quien pasea con malas juntas, no le faltan problemas.
Donde la malicia sobra, falta el entendimiento.