En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
Tal queda la casa de la dueña, ido el escudero, como el fuego sin trashoguero.
Gran poder tiene el amor, pero el dinero mayor.
Favor publicado, favor deshonrado.
A llorar al cuartito.
Ni el amor ni el poder necesitan compañía
El mundo está vuelto al revés
Pedro se casó en mi pueblo, cojo, manco y jorobado; cómo seria la novia si fue engañado.
Quien todo lo pensó nunca se caso.
Boda en mayo ¡Qué fallo!
El llanto alivia el quebranto.
La confianza da asco
Madeja enredada: quien te madejó, ¿por qué no te devanó?.
Cuesta más vengar agravios que soportarlos.
La mujer llora antes del matrimonio, el hombre después.
Café cocido, café perdido.
Con una mentira suele irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver.
Baile que en burla empieza, acaba en boda.
Con mala persona el remedio es mucha tierra en medio.
Un simple roce de mangas es el inicio del amor
Ni hay vida sin muerte ni placer sin pesar.
Novia sin cepas, novio con quejas.
Cuando la alegría a la sala llega, el pesar esta subiendo las escaleras.
Después de un gustazo, un trancazo.
Durar menos que el cantar de un vizcaíno
Juego y bebida, casa perdida.
A quien pasa a la otra vida, se le olvida.
El que mucho te cela es porque bien te quiere.
Día que pasa, día que no, día perdido.
Uno madrugó y veinte duros encontró, pero más madrugó el que los perdió.
Amistad entre desiguales, uno es señor y el otro el servidor.
La venganza no es buena mata el alma y la envenena.
Ama a quien te ama, responde al que ama.
Más vale que se pierda una casa que no dos.
El trato engendra el cariño.
La confianza mata al hombre.
No te metas en pleito de marido y mujer, porque se arropan con la misma sabana.
Amigo reconciliado, doble enemigo
El matrimonio es como el flamboyán, empieza con flores y termina con vainas.
Envidia, ni tenerla ni temerla.
Con vergüenza, ni se come ni se almuerza.
Marido muerto, otro al puesto.
Amistad de carne y vino no vale un comino.
El amor no hace hervir la olla
Amigo del buen tiempo mudase con el viento.
Muerte, no te me Achégate, que estoy temblando de miedo.
Hasta la belleza cansa.
Hay que creer, rajar o desastillar.
Con la tripa vacía, no hay alegría.