La verguenza, cuando sale ya no entra.
A quien presta nada le resta.
Hacerse la boca agua.
Más quiero amiga llana que parienta falsa.
En casa de tu enemigo, la mujer ten por amigo.
Peor es estar sin amigos que rodeado de enemigos.
Quiere como si hubieras de aborrecer y aborrece como si hubieras de querer.
Hembra cobarde se casa mal y tarde.
La gloria, a la larga, se torna amarga.
Del mal, el menos.
Hermosura y castidad, pocas veces juntas van.
Quien tiene hijo en tierra ajena, muerto le llora, y vivo le espera hata que llega la triste nueva.
Hijos casados, duelos doblados.
Te casaste, te entera.
Muerte y venta deshace renta.
División y destrucción, hermanas gemelas son.
Los errores son grandes cuando el afecto es pequeño
Amigo en la adversidad, amigod de verdad.
Vino y amores, de viejo los mejores.
Darle a uno mala espina.
A la vejez, dinero y mujer.
¡Ay, caderas hartas de parir, y ninguna de mi marido malogrado!.
Con gente de mala casta ni amistad ni confianza.
Idos y muertos, olvidados presto.
Como quien no quiere la cosa, y la cosa queriendo.
Dinero olvidado, ni agradecido ni pagado.
Cuando la lengua se sale de madre, ¡adiós padre!.
A pan duro, diente agudo.
La mujer en casa y con la pata quebrada.
Casa en esquina, o muerte o ruina.
A flores nuevas, afeite perdido.
Buscando un amigo mi vida pasé; me muero de viejo y no lo encontré.
No hay atajo sin trabajo, ni rodeo sin deseo.
Donde no se gana nada, algo se va perdiendo; por lo menos, el tiempo.
El amor más grande es el de una madre, a continuación el de un perro y por último el de un amante
Buen corazón vence mala andanza.
Los celos son el amor propio de la carne
Llena o vacía, menos la quiero tuya que mía.
Mal se honra hombre con lo ajeno.
Las dichas no vienen a pares; una desgracia no llega sola.
Quien bien te quiere, te hará sufrir.
De quien te habla y no te mira mientras haces alguna cosa espérate la traición.
A mocedad viciosa, vejez penosa.
Dios no desampara a sus hijos.
Locura es no guardar lo que cuesta sudores ganar.
Compra la lanza apuntada a tu corazón si no quieres sentir su punta.
No hay boda sin doña Toda.
Hambre matada, comida acabada.
En carnaval todo pasa, hasta los novios a las casas.
Cásate por la dote, y de tu mujer serás un monigote.