Donde reina la ilusión, ciega la pasión.
Frente al amor y la muerte no sirve de nada ser fuerte
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
Para conservar amistad, pared en medio.
Es de gran dolor no ser loado, siendo digno de loor.
A quien mucho tememos, muerto le queremos.
El amor vence todo.
Tres cosas echan al hombre de su casa: El humo, el frio y la mala esposa.
Mal habiendo y bien esperando, morirme he triste y no sé cuando.
Cercón lleva la luna, mi amor se moja.
A quien Dios ama, Dios le llama.
Con tripas vacías, no hay alegrías.
Reniego de plática que acaban en daca.
No hay muerte más desastrada que la vida deshonrada.
Te casaste, te frego.
A las personas recién se las valora cuando se las pierde.
A fuer de Toledo, que pierde la dama y paga el caballero.
El amor no se compra con dinero.
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
En el verdadero amor es el alma la que abraza al cuerpo
A marido ausente, amigo presente.
El amor primero es el único verdadero.
De las carreras nada queda, solo el cansancio.
Gente parada, malos pensamientos.
El amor y el vino sacan al hombre de tino.
Cuando uno esta en malas, hasta la mujer se le niega.
Al desdichado, poco le vale ser esforzado.
Alegrías secretas, candela muerta.
A espaldas vueltas, memorias muertas.
No se tiene el alma de una amigo sin dar el alma
Alegría que es fuerza que se pierda, ¿qué importa que no venga?.
La Luna de Enero y el amor primero.
En cada casa, un solo amo.
En soledad y recuerdo, consuelo es "Manuela Izquierdo".
Tiempo que se va, no vuelve más.
Amor de gato se ve por el tejado.
Para aprender, perder.
La situación está tan mala que si mi mujer se va con otro, yo me voy con ellos.
Mujer casada, casa quiere.
El primer amor nunca se olvida
Vale más pan con amor que gallina con dolor.
Se vuelve amargo el vino si no se tiene con quien brindar.
El que se afloja se aflige.
Boca con duelo, no dice bueno.
No hay alegría sin aburrimiento
Por Abril duérmese el mozo ruin, y por Mayo el mozo y el amo.
Promesa de enamorado, promesas de marinero
El amor y el reinar, nunca admiten compañía.
Ya se murió el emprestar, que le mató el malpagar.
Más vale bien amigada que mal casada.