El estreñido muere de cursos.
Hoy figura, mañana sepultura.
Cambio de costumes al viejo cuéstale el pellejo.
Levantando la enjalma, es que se ve la matadura.
Borroncitos en la plana, azotitos en la nalga.
Vomitar las tripas y quedar de perlas.
Demasiada charla al lado del horno convierte las mil hojas en carbón
Siembra quien habla y recoge quien calla.
El que adelante no mira, atrás se queda.
Reniego de quien en Dios no cree y lo va a decir en concejo.
El hierro caliente se dobla fácilmente.
Buena es la pelea ganada, pero es mejor la evitada.
El que se quemo con leche hasta las cuajadas sopla.
El levante las mueve y el poniente las llueve.
Otros más lerdos mandaron regimientos.
Errando errando, se va acercando.
El hambriento, por sorber algo, sorbe el viento.
Con una rueda, no anda una carreta.
Como al hierro la herrumbre, la envidia al hombre consume.
Chica es del diablo la capa, y cuando tapa por un lado, por el otro destapa.
Las palabras no dan fuerza a las piernas.
La desesperación convierte a un hombre infeliz en un hombre débil
Río que zurrea, o trae agua o piedra.
Dar a manos llenas significa repartir en pequeñas partes lo que fue robado a lo grande
De los vanos temores nacen todos nuestros daños.
El que primero llega, ése la calza.
El mal caldo, hirviendo y soplando.
Mucho apretar, listo aflojar.
Cuando al soldado le hablan de usted, o lo han jodido o lo quieren joder.
Una pena quita a otra pena.
Pan caliente y uvas, a las mozas ponen mudas y a las viejas quitan las arrugas.
Inclinar la balanza.
La verguenza, cuando sale ya no entra.
A fuer del Potro, un maravedí da otro.
De las uvas sale el vino, y del vino el desatino.
Gran dolor es tener poca carne y mucho asador.
Palabra dicha, no tiene vuelta.
Al flojo cavador, meterlo en medio, y grande azadón.
Poco freno basta, para la mujer casta.
Dios al humilde levanta y al orgulloso quebranta.
Peor es mascar lauchas
El bien viene andando, pero el mal volando.
A lo hecho, pecho.
Quien come aprisa, come mal.
La miseria pronto alcanza, a quien despacito avanza.
Quien ayer peleaba sus doblones hoy se ve en la calle y sin calzones.
Bien de escudos y blasones, pero mal de pantalones.
Quien hace bien al astroso, no pierde de ello, más piérdelo todo.
¿Riñen los amos?. Mal augurio para los criados.
Bueno es el mal que fue ocasión del bien.