Al triste, el puñado de trigo se le vuelve alpiste.
El viejo y el horno por la boca se enciende.
A embestida de hombre fiero, ¡pies para que los quiero!.
La campana no suena si el badajo no la golpea.
Las obras, con las sobras.
La casa del que se burla, acaba incendiándose.
Más fácil es caerse que levantarse.
Mucho Madruga el que una cartera que encontró; pero más Madruga el que la perdió.
Por la boca muere el pez y el piloto por los pies.
Amistades que del vino se hacen, al dormir la mona se deshacen.
Nadie muere motón.
Si vives con tu suegra y tu mujer, pronto te echas a perder.
No vence, quien es valiente, si peca por imprudente.
Madre vieja y camisa rota no es deshonra.
La mula reparando y le avientas el sombrero.
Quien no tiene, perder no puede.
El labrador que quiera empobrecer, a sus criados deja de ver.
Quien en tierra ajena muere, doblada pena tiene.
Dos hambrientos a un pan, mal trato le dan.
Hacer la del humo.
Alegría no comunicada, alegría malograda.
Donde hubo pan migajas quedan.
En un altar deteriorado no se prenden velas.
O llueve o apedrea, o nuestra moza se mea.
Irase lo apetecido, y quedará lo aborrecido.
La mierda, bajo la nieve, no se ve.
Quien hace malas, barrunta largas.
Machete caído indio muerto.
Cuando ya no se ama se pierde de golpe la memoria
Todas las horas hieren. La última mata.
Ratón que no sabe más que un horado, presto es cazado.
Ya muerta la burra, vino la albarda.
El triunfo de los crueles es breve
La verguenza es último que se piedre.
Casa de tierra, caballo de hierba, amigo de verba, todo es mierda.
Por la muerte de hijo no se descompone la casa.
Han comenzado una disputa que el diablo ya no les dejará terminar.
Este batea y corre para tercera.
Agua de turbión, en una parte pan y en otra non.
Rebuzné una vez, y como burro quedé.
Amigo que no da pan y cuchillo que no corta, aunque se pierda no importa.
Del uso viene el abuso.
El perro que da vueltas, se echa en la ùltima.
El más ruin se engalla, y el más honrado calla.
Agua fría y pan caliente, mata a la gente.
Al revés me los calcé y cojo me quedé.
Al borrico viejo la mayor carga y el peor aparejo.
La lengua resiste porque es blanda; los dientes se quiebran porque son duros.
Quien quita lo que da, al infierno va.
Todo va a parar al dedo malo.