Junta de pájaros, agua segura.
Mano sobre mano, como mujer de escribano.
De quien habla a tiento, disparates sin cuento.
La razón y la paciencia, al fin vencen la insolencia.
Amistad por interés hoy es y mañana no es.
La cosa bien pensada jamás es errada.
Recobrar la salud y sostener el fuero, no se hace sin dinero.
¿Quieres que en consejo hagan de ti cuenta?. Contradice tú a cualquiera.
Más vale morir honrado que vivir deshonrado.
La conciencia es un estorbo en el comercio.
Agua, candela y la palabra de Dios, ningún hombre de bien las negó.
Cuando la gana de joder aprieta, ni el culo de los muertos se respeta.
A la mujer y a la mula, vara dura.
Para conservar amistad, pared en medio.
Mucho sabe quien callar sabe.
De juergas, pendencias y amores, todos somos autores.
Donde las dan las toman y callar es bueno.
Hombre de buen trato, a todos es grato.
Los padres todo lo deben a sus hijos.
Más que fuerza vale maña, que el ingenio nunca engaña.
Pan, vino y mujer, si han de ser buenos, de Toledo han de ser.
Más de un hombre amanece con el día que no verá morir.
Tienes que tener cuidado con lo que pides porque te lo pueden dar.
Seguro va al juicio, el que tiene el padre alcalde.
Un gran hombre comparte lo que tiene con los demás.
Bienes y males, a la cara salen.
La dicha de la fea, la hermosa la desea.
El que recibe todas las pedradas se pone el escudo.
Donde llega el agua hay riqueza; y donde no, pobreza.
Hablara yo para mañana.
Lo que no acaece en un año, acaece en un rato.
Nadie puede atar las lenguas a las gentes.
Puta y chata, con lo segundo basta.
Oveja de todos, cómenla lobos.
De buena semilla, buena cosecha.
Canta el grillo, canta la rana, lo que no se haga hoy, se hará mañana.
Variante: Caridad y amor no quieren tambor; en silencio viven mejor.
Buena razón quita cuestión.
Donde muera una ilusión, siempre nace una esperanza.
Dejadle correr, que él parará.
Es hombre honrado el que es todo lo que hay que ser para no morir ahorcado.
Al amo que honra, el criado bien le sirve.
El yerro del médico, la tierra lo tapa; el del letrado, el dinero lo sana; el del teólogo, el fuego lo apaga.
La buena cena, temprano suena.
Amigo, amigo, llamalé conocido, y va bien servido.
Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.
Hombría y machismo, no son lo mismo.
Amistad verdadera o fingida, el tiempo la examina.
Para ver la buena gente solo un ojo es suficiente.
Esto esta hecho nomás a que aguante entrega.