La hermandad hace al masón, y el presupuesto al "mamón".
O jugamos todos, o se rompe la baraja.
Con promesas no se cubre la mesa.
El consejo a posteriori es como la lluvia tras la cosecha
Despacio y buena letra, dice el maestro en la escuela.
La ignorancia es peor que la corrupción.
La señora ostentación, echa la casa por el balcón.
Donde manda capitán, no gobierna marinero Donde menos se piensa, salta la liebre.
En la mesa y en el juego, se conoce al caballero.
En la guerra y en el amor, todo se vale.
Cortesía de sombrero, hace amistades y no cuesta dinero.
El mayor gusto, el vengar; la mayor gloria, el perdonar.
El agradecido demuestra ser bien nacido.
Abogado, juez y doctor, cuanto más lejos, mejor.
Reniego de plática que acaban en daca.
La primera mujer, escoba, y la segunda, señora.
La vida es un soplo.
Llave puesta, puerta abierta.
Las campanas se conocen por el son y las mujeres por la voz.
Ni aún al Diablo ha de temer quien no teme a una mujer.
Donde el necio se arruinó, el cuerdo prosperó.
Más vale un "toma" que dos "te daré".
Agua mansa, traidora y falsa.
Amistad quebrada, siempre mal lanada.
La amistad termina donde la desconfianza empieza.
La mujer para ser buena, poco culo y buenas tetas.
Nadie es sabio en todas partes.
Juicio contra hecho hace lo tuerto derecho.
El que poco pide, poco merece.
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
Más que la mujer hermosa vale la hacendosa.
La noche para pensar, el día para obrar.
El sol brilla para todos.
Del sabio, poeta y loco, todos tenemos un poco.
Si por bueno te tienes, haz lo que debes.
En casa mal gobernada, más vale plaza cara que despensa abastada.
Confesión obligada, no vale nada.
Bondad con hermosura, poco dura.
El que come y deja, dos veces pone la mesa.
Entre amigos honrados, cumplimentos dispensados.
Quien dinero tiene, come barato y sabio parece.
Dijo el gitano, pleitos te dé Dios, y los ganes.
A la virtud, menester hace espaldas.
La jodienda no tiene enmienda.
La familia pequeña, vive mejor.
Dinero llama a dinero.
A buen señor, buena demanda.
Poco puede hacer el valor sin la discrección.
El que tiene es el que pierde.
Mano sobre mano, como mujer de escribano.