La abundancia da arrogancia.
La anguila empanada y la lamprea escabechada.
Mujer hermosa, soberbia contenciosa.
Hábito malo, tarde es dejarlo.
Se empieza por avergonzarse de un vicio y se acaba alardeando de él
Ahogado el niño tapan el pozo.
Mano cuerda no hace todo lo que dice la lengua.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
La mentira produce flores, pero no frutos.
Hay que sufrir para merecer.
Llegar y besar, suerte es singular.
Quien picha lejos y pede fuerte no tiene miedo a la muerte.
Todo es nada lo de este mundo, si no se endereza al segundo.
En la boca del discreto, lo público es secreto.
Mal ajeno, no cura mi duelo.
La viuda que se arrebola, por mi fe que no duerme sola.
Durmió conmigo anoche o qué, que ya no saluda.
A fuer del Potro, un maravedí da otro.
Nadie sabe de la sed con que otro bebe.
Jueguen con el santo, pero no con la limosna.
De la abeja y de la vaca, en Abril muere la flaca.
Me lamentaba de no tener mejores zapatos hasta que vi un hombre que no tenía pies.
Como el culebrón de majano, que tira la piedra y esconde la mano.
Dinero de suegro, dinero de pleito.
Una mentira, madre es de cien hijas.
A brutos da el juego.
Ajo, agua y resina; a joderse, aguantarse y a resiganrse.
Los que beben mucho no le encuentran el gusto
El dinero no da la felicidad; pero como calma los nervios.
Para ver la buena gente solo un ojo es suficiente.
El sabio es menospreciado y el necio rico estimado.
Aprendiz de todo, que maestro de poco.
Estas si que son piernas, que no las de mi mujer; y eran las mesmas.
Quien compra lo que no debe, vende lo que duele.
Libro cerrado no saca letrado.
Una verdad a medias, es una mentira completa.
Más ciego no puede haber, que aquel que no quiere ver.
Paso a paso, se va lejos.
Frente al ahorcado, no se mencione lazo.
Estas sacando fuerza de flaqueza.
El hombre ladino, estando entre extraños no bebe vino.
Gallina que no come, no pone.
La ayuda del niño es poca, pero la que no la aprovecha es tonta
En mentando el ruin de Roma, por la puerta asoma.
El trabajo del niño es poco, y el que lo desprecia un loco.
La muerte lo mismo come cordero como carnero.
El que con locura ama, nunca llega hasta la cama.
Los errores son grandes cuando el afecto es pequeño
Deja a la gente que está muriendo y acude a la que está pariendo.
La ausencia es al amor lo que al fuego el aire: que apaga al pequeño y aviva al grande.