Si el camello pudiera verse la joroba, se caería al suelo de vergüenza
La suerte y la muerte están siempre a la puerta
No bebas agua; que te emplazarán los bueyes.
En casa llena sienta bien la torta ajena.
Nunca lamentes que te estas haciendo viejo, porque a muchos les ha sido negado ese privilegio.
Padre arriero, hijo caballero, nieto pordiosero.
La envidia sigue al mérito, como la sombra al cuerpo.
Quien deja de ser amigo no lo había sido nunca
Tapados como el burro de la noria.
Todos los extremos son malos.
Caro compró el que rogó.
Nadie cava con tesón sino el dueño del hurón.
Los hijos, cuando son pequeños, entontecen a sus padres; cuando son mayores, los enloquecen.
Echad los prejuicios por la puerta: volverán a entrar por la ventana.
Muchas manos en un plato causan arrebato.
Todo cojo le echa la culpa al empedrado
Alazán tostado, antes muerto que cansado.
En la casa que no hay de comer, todos lloran y saben porqué.
Quien mira hacia atrás no va hacia la felicidad
Del cuero sale la correa.
En el amor y en las luxaciones las recaídas son frecuentes
La buena hija dos veces viene a casa.
A la fuerza ahorcan.
No le quiere mal quien le quita al viejo de cenar.
El que esta abajo no tiene miedo de caer.
Caballo viejo no soporta montura nueva.
Más bien duerme el deudor que su acreedor.
Dios retarda la justicia, pero no la olvida.
Educación y pesetas, educación completa.
Agua esperé y tarde sembré, sabe Dios lo que recogeré.
Obispos y Abriles, los más son ruines.
Cambio de costumes al viejo cuéstale el pellejo.
Amor, tos, humo y dinero no se pueden encubrir mucho tiempo.
Los hombres dan a los amigos la alegría, y a sus mujeres, la murria
Carrera que no da el caballo, en el cuerpo la tiene.
El cura de la aldea, por él venga lo que desea: que mucha gente se muera.
Quien canta, su mal eta.
La visita como el muerto , a los tres días huele mal.
Más vale callar y parecer tonto, que abrir la boca y despejar dudas.
La mentira anda con muletas, y la verdad sin ellas.
La verdad siempre sale a flote.
Pegue una aguja y se perfore (para ver cómo lastima) antes que usted perfore en otros.
Con el cascaron en el culo, y ya tiene orgullo.
De dos que pleitan, otros se aprovechan.
Donde fuerza viene, derecho se pierde.
La mula feliz la pasa: fornica y no se embaraza.
La ignorancia es muy atrevida.
Tirar la piedra y esconder la mano, es cosa del villano.
Bendito aquel que, no teniendo nada que decir, se abstiene de demostrarnoslo con sus palabras.
La muerte todas las cosas iguala.