Fruta verde, ni buen sabor tiene.
Vase la fiesta y resta la bestia.
Ni me fío de gabacho, ni de alcahuete macho.
Al mal pintor se le quedan calvos los pinceles.
Del ahorro viene el logro.
Perro viejo no aprende trucos nuevos.
Quizás nunca escucharas las cosas que quieres oir de la persona que quisieras que las dijera, pero no seas tan sordo para no oirlas de la persona que te las dice desde su corazon.
Cuando un tonto se agarra a una reja, o la arranca o no la deja.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
Aborrece y serás aborrecido, quiere y serás querido.
No desees a la mujer del prójimo...date el gusto.
Pan con vino no emborracha, pero alegra a la muchacha.
Ajo, ¿por qué no fuiste bueno?. Porque no me halló San Martín puesto.
Reniega del amigo que se come lo tuyo contigo y lleva lo suyo consigo.
Amor nunca dice basta.
No rías tanto; que la mucha risa acaba en llanto.
El conejo y el ruin, donde nace quiere morir.
Quien cae no tiene amigos.
La verdad más firme, surge de una mentira solidamente repetida.
Quien aprisa sube, aprisa se hunde.
Pan a hartura y vino a mesura.
La fortuna al temeroso desprecia y al osado ayuda.
La cera se destruye y la procesión no camina.
Esto no termina hasta que se acaba.
Reducimos nuestras necesidades haciendo menores nuestro deseos.
Más fuerte era Sansón y le venció el amor.
Quien anda en malos pasos, en uno quedará atascado.
Caja abierta y culo a besar, a nadie se le puede negar.
¡Mira que dicha, perder el asno y encontrar la cincha!.
Mano blanca y gordezuela, puesta sobre el corazón, aumenta la palpitación.
El hombre a tirar el mocho y la mujer al sancocho.
Como Marzo vuelva el rabo, ni queda pastor ni ganado.
De San Martín en adelante ya no hay diablo que aguante.
Lo que no va en lágrimas va en suspiros.
Las palabras amables no rompen huesos, pero las palabras perversas rompen muchos.
A cautela, cautela y media.
No caben dos pies en un zapato.
Zapato os daré que tengáis que romper.
No hay dos sin tres. (Siempre hay consecuencias)
No compres cabra coja pensando que sanará; son las sanas y encojan, con que las cojas qué no harán.
Muerto el hombre más celebrado, a los diez días, olvidado.
A la mujer, ni todo el amor, ni todo el dinero.
De hoy a mañana se cae una casa.
Amores nuevos olvidan los viejos.
Casa de piedra, firme y duradera; casa de tierra, casa de mierda.
El ruin calzado sube a los cascos.
Santo Domingo, mal pan y peor vino.
La envidia y la ira solo consiguen acortar la vida.
Ni te compres limas, ni te compres peras, ni te comprometas en donde no puedas.
Viejo que con moza casó, o vive cabrito o muere cabrón.