Amor y señorío, no quieren compañía.
Un abogado listo, te hará creer lo que nunca has visto.
El que asno se fue a Roma, asno se torna.
El año nuevo nos viene anunciando cuando Diciembre se va tiritando.
Le dieron gato por liebre.
La labranza no tiene acabanza.
Al mejor pastor, el lobo le roba una oveja.
A hombre hablador e indiscreto no confíes tu secreto.
Oveja que mucho bala, poco mama.
Cielo aborregado, a los tres días mojado.
Es pan comido.
Una mentira bien echada, vale mucho y no cuesta nada.
Freno dorado no mejora el caballo.
Ni tras pared ni tras seto digas tu secreto.
Lo que no fue tu año no fue tu daño.
El que presta no mejora.
Muchas vacas en un sel, están mal y parecen bien.
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
Bestia prestada, mal comida y bien caminada.
No hay amor mi Linda Inés, sin su tasa de interés.
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
En la desgracia habita la felicidad y en la felicidad se oculta la desgracia.
Jugador hasta perder los kiries de la letanía.
Al hombre deshonesto le es útil el azar
De dolor, nadie murió.
Amor nuevo, olvida el primero.
No hay bien que dure, ni mal que no se acabe.
La única felicidad consiste en la espera de la felicidad
Buenos y tontos se confunden al pronto.
A misa, no se va con prisa.
A la fea, el caudal de su padre la hermosea.
En arca abierta, el justo peca.
A la cama no te irás sin saber algo más.
Justo es que pierda lo suyo, quien robar quiso lo tuyo.
Más vale callar que con borrico hablar.
Nadie da lo que no ha.
A mi amigo quiero por lo que de él espero.
Madre boba tuviste si al mes no reíste.
De ambos ha sido el acertar; tú al pedir, yo al no dar.
A fortuna adversa no hay casa enhiesta.
Bolsa llena, quita las penas.
Por sostener el error, se cae en otro mayor.
Para el olvido, el ausente no es más que un muerto viviente.
Mujer que se queja, marido que peca
Por qué denominar a la muerte como una desgracia cuando pone fin a la desdicha?
No hay mayor emoción que la de volver al lugar en que se nació.
El que es exagerado, siempre queda mal parado.
Hijos crecidos, trabajos llovidos. Hijos casados, trabajos doblados.
Más vale gordo que dé risa que flaco que dé lástima.
El chisme agrada, pero el chismoso enfada.