Mujer que al andar culea y al mirar los ojos mece yo no digo que lo sea, pero lo parece.
Para ser dichoso, vida de clérigo, enfermedad de casado y muerte de religioso.
Teta que mano no cubre, no es teta, sino ubre.
El bien que se venga a pesar de Menga, y si se viene el mal, sea para la manceba del abad.
Variante: Por su mejoría su casa dejaría.
Quien cava en noviembre, el tiempo pierde.
No hay boda sin tornaboda.
A mula que otro amansa, algún resabio le queda.
La morena, de azul llena.
Por la muerte de hijo no se descompone la casa.
Suegra, nuera y yerno, la antesala del infierno.
Desde que se inventaron las excusas, se acabaron los pretextos.
Vengas enhorabuena si traes la cena.
Ninguno pierde jugando lo que gano cavando.
A los viejos les espera la muerte a la puerta de su casa; a los jóvenes les espera al acecho.
Lágrimas de viuda, poco duran.
Zapatero remendón, suela vieja y almidón.
Mal haya el romero que dice mal de su bordón.
Mal viene el Don con la carga de paja.
El que tiene boca, se equivoca.
Cuando se vuelven las tornas, medio mundo se trastorna.
La mujer en casa y con la pata quebrada.
Lo más placentero, no es tan duradero.
El hijo del bueno, pasa malo y bueno.
Taberna sin gente, poco vende.
Al saber lo llaman suerte.
Ninguna humana pasión es perpetua ni durable.
Dar en el clavo.
Justicia, cosa muy buena; pero no en mi casa, en la ajena.
La fuerza vence, la razón convence.
A la galga y a la mujer, no la des la carne a ver.
Amor de putas y fuego de virutas, luce mucho y poco dura.
Lo que en la mocedad no se aprende, en la vejez mal se entiende.
A casa nueva, puerta vieja.
Trabajo hecho en domingo, el diablo se lo lleva.
Quien muerte ajena desea, la suya se le acerca.
En caso de duda, la más tetuda.
Quien corre con más alarde, o no llega, o llega tarde.
Soldado muerto, otro en su puesto.
En tierra de abrojos, abre los ojos.
El río pasado, el santo olvidado.
A buey viejo, cencerro nuevo.
Quien escucha, su mal oye.
Ladrón de casa, todo lo arrasa.
A cena de vino, desayuno de agua.
Quien en tierra lejana tiene hijo, muerto le tiene y espérale vivo.
Fingir ruido por venir a partido.
Agua de turbión, en una parte pan y en otra non.
Cuanto más hacienda dejes, más esperada es tu muerte.
El agradecido no olvida el bien recibido.