Manos calientes y corazón frío, amor perdido.
El que a pueblo ajeno va a casar, o va engañado o va a engañar.
La mala fe, no pare hembra.
Las desgracias no vienen solas.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
Las apariencias engañan.
La esperanza mantiene.
Por un mal chiste, un buen amigo perdiste.
La ausencia mata el amor o centuplica su ardor.
A chico caudal, mala ganancia.
A golpe dado no hay quite.
A la par es negar y tarde dar.
Cuando se pierde el honor, va todo de mal en peor.
La falta del amigo hase de conocer, no aborrecer.
A gusto dañado, lo dulce le resulta amargo.
De donde viene la descomunión, allí viene la absolución.
¿Fiado?. Mal recado.
La vergüenza y la castidad una vez perdidas, para toda la eternidad.
El que a pueblo extraño va a enamorar, va a que lo engañen o a engañar.
Por el alabado dejé el conocido y vime arrepentido.
No hay viudita sin duelo, ni triste in consuelo.
Se olvida una buena acción, y no un buen bofetón.
Ofrecer mucho, especie es de negar.
El terco que se empecina, al fin descubre la mina.
La desesperación convierte a un hombre infeliz en un hombre débil
Esperando al duque que no llegó, la dama envejeció.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
El que fía, o pierde o porfía.
La amistad termina donde la desconfianza empieza.
La falta de progreso significa retroceso.
Amistad que acaba, no fue nunca amistad.
Mal apaña quien no engaña.
Buenas cartas a veces pierden.
Entre amigos no hay cumplidos.
Fruta desabrida, no es apetecida.
Guiso recalentado y amigo reconciliado, dales de lado.
A la que da con mal marido, se le va lo comido por lo servido.
Más vale despedirse que ser despedido.
Rey sin consejo, pierde lo suyo y no gana lo ajeno.
Escarmentar en cabeza ajena es lección barata y buena.
De mozo rezongador nunca buena labor.
Del necio, a veces, buen consejo.
El burro cayendo y el amo perdiendo, los dos se van entendiendo.
Ruin señor, cría ruin servidor.
Obremos a no ver, dineros a perder.
Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.
Pierde enseguida el que desespera por ganar
Mucho miedo, mucho miedo y poca vergüenza.
Muchos componedores descomponen la novia.
La honra que se perdió, tarde o nunca se recobró.