Lo que va viene.
Nunca buena puta ventanera, pues que no halla quien la ocupe y quiera.
Salamanca, a unos sana y a otros manca y a todos deja sin blanca.
Abejas sin reina, la colmena en ruina.
Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
Quien no confía en el hombre, no confía en Dios
El sucio quiere ensuciar al otro.
Con amor y aguardiente, nada se siente.
El mundo da muchas vueltas.
Amigo por su interés, amigo tuyo no es.
Con pedantes, ni un instante.
Pandequeso caliente: quien no lo compre, no lo tiente.
No creas al que de la feria viene, sino al que ella vuelve.
Amigos que no dan y vecinos que no prestan, quedar mal poco cuesta.
El buey pace donde yace.
Las tres ces que matan a los viejos: caída, cólico o cursos.
Se comió mi merienda y se cagó en el zurrón.
Arca abierta al ladrón espera.
Quien tiene las hechas, tiene las sospechas.
La jodienda no tiene enmienda.
Está más perdido que una cucaracha en un baile de gallinas.
Buen amor y buena muerte, no hay mejor suerte.
La pobreza no es vileza, más deslustra la nobleza.
La suerte de la fea, la bella la desea.
Palabra de boca, piedra de honda.
Que este dedo no sepa lo que hace su compañero.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
El que más chifle, capador.
Amor, opinión y fortuna corren la tuna.
Fantasía y pobreza, todo en una pieza.
El mal del amor, no lo cura el doctor.
Agua estancada, agua envenenada.
Bromas pesadas solo al que las da le agradan.
La alegría todo mal espanta
El que desalaba la yegua, ése la merca.
La comprensión siempre llega más tarde.
Juego y paseo, solo para recreo.
Hermosura y castidad, pocas veces juntas van.
Prudente espera es mejor que cometer un error.
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
Mucho tilín tilín y nada de paleta.
Más perdido que perro en misa.
Chancla que yo tiro, no la vuelvo a recoger.
Quien por su gusto padece, que vaya al infierno a quejarse.
No hay feria mala, lo que uno pierde otro lo gana.
Molino que no muele, algo le duele.
Falsos diamantes no engañan a nadie sino en pueblos grandes.
No te fíes de quien de ti desconfíe.
Quien guarda el manjar que tiene, se le va, o se le reviene.
Con dificultad se guarda lo que a muchos agrada.