Aquí se rompió una tasa, cada quien se va a su casa.
Ir de trapillo.
A agentes y consintientes, la misma pena se debe.
Las arrugas son la tumba del amor
Callando el necio, se hace discreto.
El amo imprudente hace al mozo negligente.
Más vale poco y bien tenido que mucho y mal atendido.
Dos negaciones afirman, pero tres confirman.
La fe infundada en la autoridad no es fe
El mal agüero del espejo roto es que hay que comprar otro.
O follamos todos o tiramos la puta al rio.
El barco de las promesas ya zarpó.
Gallina que no pone huevos, al puchero.
Saber uno los bueyes con que ara.
La experiencia no anda a prisa, ni tampoco se improvisa.
Desbarata hasta un balín.
La prisa se tropieza en sus propios pies.
O errar o quitar el banco.
La dentadura o la moza, no se presta ni se endosa.
Amor y vino, sin desatino.
Caballo que no sale del establo, siempre relincha.
Nunca positivo, siempre negativo. (No es exactamente español, es de Van Gaal ante la pregunta de un periodista por la mala marcha del Barça).
Solo no da traspiés el que no tiene pies.
Casa hecha, sepultura abierta.
El que en mentira es cogido, cuando dice la verdad no es creído.
Quien hace, aplace.
Jornada emprendida, medio concluida.
La tristeza es como un vestido rasgado: hay que dejarlo en casa.
No esperes que otro haga por lo que a ti se te paga.
Viejo con moza, mal retoza.
Corazón apasionado no sufre ser aconsejado.
Hombre lisonjero, falso y embustero.
Cuando el andaluz canta, una pena tiene en la garganta.
Ni mejor porque el concejo lo pide, ni peor porque lo olvide.
De la risa al duelo un pelo.
Amor de mujer y halago de can, no duran si no les dan.
Con chatos, poco o ningún trato.
Avaricia de tío, hacha de sobrino.
Hijos crecidos, trabajos llovidos.
Estreno de traje fino, preciso chorreón de vino.
A buena fe y sin mal engaño, para mi quiero el provecho y para ti el daño.
Amistad veloz, arrepentimiento asegurado
Barba hundida, hermosura cumplida.
Vanidad humana, pompa vana: humo hoy y polvo mañana.
Guárdame de aquel en quien tengo puesta mi confianza, que de quien desconfío, me guardaré solo.
El que busca un amigo sin defectos se queda sin amigos.
Dichoso el burro que en el camino le quitan la carga.
El ocioso e incapaz, carga es para los demás.
Buey sin cencerro, piérdese presto.
En la muerte y en la boda, verás quién te honra.