Vergüenza y virginidad, cuando se pierden, para la eternidad.
A amor mal correspondido, ausencia y olvido.
A gran solicitud, gran ingratitud.
Gozo anticipado, gozo malogrado.
Hombre que el bien no agradece solo el desprecio merece.
Está más entristecido, que mico recién cogido.
Palabras melosas, siempre engañosas.
No esperes nada de aquel que promete mucho.
El mayor desprecio es no hacer aprecio.
Paciencia muchas veces ofendida, trastorna el juicio.
Nadie está contento con su suerte.
Confesión hecha, penitencia espera.
Tripa vacía, corazón sin alegría.
Boca con duelo, no dice bueno.
Sustos y disgustos matan a muchos.
el fracaso es la madre del éxito.
Vive de ilusiones el tonto de los cojones.
Paciencia ofendida sale de madre enseguida.
Hasta meter, prometer; y después de metido, se acabó lo prometido.
La verdad al censurado, siempre causa desagrado.
En esta vida no hay dicha cumplida.
En lo ajeno, reina la desgracia.
Años y desengaños hacen a los hombres huraños.
La que no anda precavida, al fin tiene su caída.
El fracasado promete, el triunfador se compromete.
Juego que tiene quite, no tiene pique.
Mejor es resignarse que lamentarse.
El placer es víspera del pesar.
A confesión de castañeta, absolución de zapateta.
Beneficio recibido, dase muy luego al olvido.
A gran salto, gran quebranto.
Desventuras y penas, a nadie le importan las ajenas.
El que con su desgracia se conforma, su dicha se forma.
Con la tripa vacía, no hay alegría.
Cambio de costumes, gran pesadumbre.
Amor, pocas veces da placer, y muchísimas dolor.
Una palabra deja caer una casa.
La mucha alegría y la mucha tristeza, muerte acarrean.
Es sorprendente lo que no obtienes cuando no pides.
¿Qué mayor desconsuelo que mucho peine y poco pelo?.
Sabiduría y desengaños, aumentan con los años.
Cuando uno esta en malas, hasta la mujer se le niega.
Fantasía tras fantasía, y la barriga vacía.
Casa sin gobierno, disgusto eterno.
A secreto agravio, secreta venganza.
Pasar amargura por ganar hermosura.
La confianza mata al hombre.
Adulador, engañador, y al cabo, traidor.
Después del gusto, que venga el susto.
El infortunio pone a prueba a los amigos y descubre a los enemigos.