Con promesas no se cubre la mesa.
Prometer, prometer hasta meter, y una vez metido, nada de lo prometido.
Lástima grande que no sea verdad tanta belleza.
El que tarda en dar lo que promete, de lo prometido se arrepiente.
Corazón que no tiene placer, cagaos en él.
La vergüenza una vez perdida, se perdió para toda la vida.
Donde hay confianza, da asco.
La mucha tristeza es muerte lenta.
La suerte está echada.
Vergüenza y virgo perdidos, por siempre idos.
La barriga llena da poca pena.
Ocasion perdida, no vuelve más en la vida.
El que da porque le den, engañado debe ser.
A la par, es negar y tarde dar. A la tercera va la vencida.
Alegría que es fuerza que se pierda, ¿qué importa que no venga?.
Burla pesada, en veras acaba.
Enemigos grandes: vergüenza y hambres.
Dádiva de ruin, a su dueño parece.
Ocasión perdida, para siempre ida.
Una pena quita a otra pena.
Donde muera una ilusión, siempre nace una esperanza.
Hay confianzas que dan asco.
Hay desgracias con suerte.
Quien va a la boda y no es convidado, vuelve de ella avergonzado.
Más imprevisto e incierto, que pedrada en ojo tuerto.
Amigos que no dan y parientes que no lucen, a pelotazos que los desmenucen.
Amistad quebrada, siempre mal lanada.
La esperanza es un buen desayuno; pero una mala cena.
Bofetón amagado, nunca bien dado.
Amor irresoluto, mucha flor y poco fruto.
Al avaro, es tristeza hablarle de largueza.
A honra demasiada, interés hay encubierto.
No hay muerte más desastrada que la vida deshonrada.
Mas vale vergüenza en cara que dolor de corazón.
Afición que más daña que aprovecha, enseguida se desecha.
Lo mal vendido hace perder lo bien adquirido.
Variante: Ser desagradecido es ser mal nacido.
Buscando lo mejor suele desaprovecharse lo bueno.
Con gente de mala casta ni amistad ni confianza.
La esperanza no llena la panza.
Amor que no se atreve, desprécianlo las mujeres.
Alegría amagada, candela apagada.
El injustamente alabado, entienda que es engañado.
A buen servicio, mal galardón.
A mala suerte, envidia fuerte.
Ausencia al más amigo, pronto lo pone en olvido.
La larga visita la alegría quita.
Renegad de viejo que no adivina.
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
Buena olla y mal testamento.