A nadie le amarga un dulce.
A nadie le amarga un dulce, aunque tenga otro en la boca.
La democracia también genera hombres deshonestos
Lo que está por pasar pasará.
Viejo con joven en la cama, muy repleta tiene el arca.
El sastre, corte y cosa, y no se meta en otra cosa.
Al mal torero, hasta los cuernos le molestan.
Amor fino y buena mesa no quieren prisa.
El ignorante al ciego es semejante.
En casa pobre no hay mujer buena.
El que come queso sin pelar, come mierda sin cesar.
Quien no se arriesga, no pasa la mar.
A quien da y perdona, nácele una corona.
No ofende quien quiere sino quien puede.
En pleitos de hermanos, no metas las manos.
Por la noche juju y por la mañana burra muerta.
Indio comido indio ido.
Juegos de manos, ni a los piojos les son gratos.
Bien ajeno es la hermosura, y, sobre ajeno, poco dura.
Todos son buenos, más mi capa no parece.
En hacer bien nunca se pierde.
El que paga y goza, empata y hasta gana.
La salud no se aprecia hasta que llega la enfermedad.
El deseo hace hermoso lo feo.
El que se prepara para lo malo, lo recibe preparado y amortigua el golpe.
Agua que no fluye se vuelve pantano y apesta.
El flojo trabaja doble.
Casado que vuelve a casa manivacío, ese es baldío; casado que vuelve a casa manilleno es bueno.
Rico es el que nada desea y el que nada debe.
Llora tus penas y deja las ajenas.
Cuando nos aman, señoras nos llaman; cuando nos tienen, ya no nos quieren.
Hay que poner tierra de por medio.
Llueve a cargas, que hecho está donde caigas.
No hay atajo sin trabajo, ni rodeo sin deseo.
Beber por lo ancho y dar de beber por lo estrecho.
Del amor al odio, solo hay un paso.
Buen comienzo, agüero de buen término.
Alforjas llenas quitan las penas.
La leche cocida, tres veces subida.
Alegría y pobreza y no pesares y riqueza.
Bailar sin son, o es estar loco, o enorme afición.
Abrir al hombre y dar lugar por donde le entren al melonar, sería necedad.
Las necedades del rico pasan por sentencias en el mundo.
Ningún jorobado se quiere ver la joroba.
Comprar y vender excelente camino para enriquecer, que trabajando, solo has de padecer.
Si hay miseria, que no se note
Eres como San Nicolás, me lo quitas después que me lo das.
La carne en el techo y el hambre en el pecho.
La muerte y el amor, enamorados son.
La gente obtusa, tan sólo vale las joyas que usa.