Teta de noviciado.
Cuando uno más la precisa, es la suerte más remisa.
Retozos a menudo, presto llegan al culo.
Quedarse como el gallo de Morón, sin plumas y cacareando.
El que da sin que le pidan, pretende sin que le ofrezcan.
Parto largo, y parto malo, hija al cabo.
A veces perdiendo se gana.
Agua de mañana y concejo de tarde, no es durable.
Cuando el pobre se arremanga, hasta el culo se le ve.
Quien no comprende una mirada, tampoco comprendera una larga explicacion.
Al tiempo del higo, no hay amigo.
La oveja mansa, se mama su teta y la ajena.
Caérsele a uno los palos del sombrajo.
No enturbies aguas que hayas de beber.
La mejor forma de vengarse de un malvado es no parecerse a él
¡Qué buena cara tiene mi padre el día que no hurta.
Carajadas de San Lucas, pendejadas de San Juan.
Lo que humedecido viene, muy prontico se reviene.
No da un tajo ni en defensa propia.
Mujer con bozo, beso Sabroso.
Ni por casa ni por viña, cases con mujer mezquina.
El que a todos saluda, pronto rompe su cabeza.
Mujer de treinta y sin Nene, no sabe que lo tiene.
El ignorante y el ciego caminan a tiento.
Fraile, manceba y criado son enemigos pagados.
A quien a otros ayuda, de veinte años le pare la burra.
Vino y mujer, te ponen al revés.
El que bien te quiere no te engaña.
Tal para cual.
Amor de monja y pedo de fraile, todo es aire.
Hasta el rabo, todo es toro.
Dos cuervos no se sacan los ojos.
La ocasión abre la puerta del pecado, evítala y evitarás el peligro.
Juegos, pendencias y amores, igualan a los hombres.
Carrera de caballo y parada de borrico.
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
Quien bien te hará, o se te irá o se te morirá.
Lengua del mal amigo más corta que cuchillo.
No se puede servir a dos señores a un mismo tiempo.
Lo que no nos une, nos mata.
Al que le pique, que se rasque.
Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra.
Campo bien regado, campo preñado.
Me importa un bledo.
Los que saben más tretas, pierden más pesetas.
El buen hijo vuelve a casa y cuenta lo que le pasa.
El que no aprende es porque no quiere.
Belleza sin bondad es como un vino picado
Cuando te vi venir dije: "A por la burra viene".
La oportunidad es calva, y hay que agarrarla por los cabellos.