Es difícil coger un gato negro en una habitación oscura, sobre todo cuando no está
Cuando suena la almirez, las doce están al caer.
No hay mejor reloj ni campana, que comer cuando da la gana.
Con salchichón, siempre es ocasión.
Hombre estudioso, vale por cien perezosos.
Una aguja en un pajar, es difícil de encontrar.
Cuídate del amigo al que has ofendido
Un maravedí sobre otro llegan a comprar potro.
Si quieres que el ciego cante, la limosna por delante.
La mujer que de día calla por la noche manda.
No menosprecies al cachorro débil, podría convertirse en un tigre feroz.
Reniego de grillos, aunque sean de oro fino.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
El necio no escarmienta sino en su cabeza.
El mirón mirar, pero sin chistar.
Qué pacaya te echaste encima!
Mujer refranes, muller puñetera.
El que nace para borrico, del cielo le baja el aparejo.
La viuda rica, con un ojo llora y con el otro repica.
Hombre de espíritu enclenque, donde nace allí muere.
Piensa la araña que todos son de su maña.
Sabio en latín y tonto en castellano.
Galga salida, a liebre parida.
Hombre que habla campanudo es poco sesudo.
Quien por malos caminos anda, malos abrojos halla.
La del sastre de Campillo, que cosía de balde y ponía el hilo.
En una fina no deben faltar un viejo y un burro, pero que el viejo no sea tan burro, ni el burro tan viejo.
De casa del abad, comer y llevar.
Llevar más palos que el burro de un yesero.
Cuando pase la ocasión, ásela por el mechón.
El joven armado y el viejo arrugado.
En Mayo quien tiene un burro tiene un caballo.
El vino como el rey, y el agua como el buey.
Hacienda de señores, se la comen los señores.
Cuando vuela bajo, tiempo frío anuncia el grajo.
Caja que tuvo alcanfor, quédale el olor.
Al hierro el orín y la envidia al ruin.
Repartiendo de l oajeno, ninguno es cicatero.
Al amo que honra, el criado bien le sirve.
ala mier........ los pastores que la pascua ya paso
Es un loco quien su mal achaca a otro.
Casarás y amansarás.
Para que el chico se haga pillo, meterlo de monaguillo.
Cuando un tonto coge una verea, ni la verea deja al tonto ni el tonto deja la verea.
El llanero es el sincero, y del serrano ni la mano.
Abre la boca que te va la sopa.
Caballo chiquillo, siempre potrillo, caballo grande aunque no ande.
Caerle como pedrada en ojo tuerto.
El Juez, derecho como la viga del techo.
Gato dormilón, no pilla ratón.