Para pan y pescado, chocho parado.
De la esperanza vive el cautivo.
A por uno voy, dos vengais, si venís tres, no os caigáis.
Como la moza del abad, que no cuece y tiene pan.
El perro no come perro, ni el gorgojo come fierro.
El hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
El que pestañea pierde.
Necio o loco es el orgulloso, pues no medita en que fue lodo y será polvo.
Por San Mateo, tanto veo como no veo.
Pasada la riña fiera, queda sangre en la gallera.
Más imprevisto e incierto, que pedrada en ojo tuerto.
Hasta el ladrón desconfía del ladrón.
A fuerza de probaturas perdió el virgo la Juana.
El que se ajunta con perro a ladrar aprede.
Hombre harto, no es comilón.
Burro cargado, busca camino.
Un buen libro y entendido lector, tal para cual son los dos.
Acogí al ratón en mi agujero y tornóseme heredero.
Puerco no se rasca en javilla.
El pastor come la oveja y viste la pelleja.
Al perro que tiene dinero se le llama señor perro.
Farolillo de la calle, tizón de la casa.
Lo que has de dar al rato, dáselo al gato.
Hay que guardarse bien de un agua silenciosa, de un perro silencioso y de un enemigo silencioso.
El más avisado cae.
Es más cargante que tener una pulga en la oreja.
Juez de aldea quien quiera serlo, sea.
No hay majadero que no muera en su oficio.
Cerca le anda, el humo tras la llama.
Cielo a corderos, agua a calderos.
Hemos remado bien dice la pulga, cuando el pescador ataca.
Ir por leña y volver caliente, le ocurre a alguna gente.
Quien tiene mujer parlera, o castillo en la frontera, o viña en la carretera, no le puede faltar guerra.
Abad avariento, por un bodigo pierde ciento.
Al hombre duro, lanza en mano y vino puro.
Que cada perrillo se lama su cipotillo. (Variante: que cada perrico se lama su cipojito (Cartagena)
El vicio, saca la casa de quicio.
¿Qué hacéis, mosquitos?. Aramos, porque sobre el buey que ara andamos.
El más gallardo señor, también peé de mal olor.
Buen amigo ni buen yerno se hallan presto.
A cada ollaza su coberteraza.
Ratones y falsos amigos, huyen cuando oyen ruido.
El mozo bien criado no habla sino cuando es preguntado.
De Segovia, ni el aire ni la novia.
La envidia sigue al mérito, como la sombra al cuerpo.
El borracho, aunque turbio, habla claro.
Ver para creer.
A palabra necias, oídos sordos.
Hombre sin vicio ninguno, escondido tendrá alguno.