Buey viejo, surco nuevo.
Al buen segador, nunca se le olvida la hoz.
Al cielo nadie va con ojos secos.
Da el sartenazo al que tiene la sartén por el mango.
Piensa que vengo de arriar jutes con pistola
A borregos recién esquilados, no les mande Dios viento helado.
Al fuego y al fraile no hurgarles.
En Febrero, sale la lagartija del agujero.
Carnero castellano, vaca gallega, arroz valenciano.
El ave de rama en rama, y el numérito a la cama.
El dinero del pobre, dos veces se gasta. El duro del casado vale dos cincuenta.
Golpe de cobre nunca mato a hombre.
Cada cual es dueño de su miedo.
El hambre es el mejor cocinero.
Más peligroso que mono con navaja.
Échele leche al sapo, antes que él se la eche.
Nazca mi hijo varón, aunque sea ladrón.
Anillo en dedo, u obispo o majadero.
Duerme, Juan, y yace, que tu asno pace.
Polo san Andrés, quen non ten porco mata á muller. Por San Andrés, quien no tiene cerdo mata a la mujer.
Sigue la senda, aunque dé rodeos; sigue al jefe, aunque sea viejo.
Aguja que doble, para sastre pobre.
Quien se siente mocoso, se suena los mocos.
La mujer y la escopeta, en casa déjalas quietas.
Del avaro un solo bien se espera: que se muera.
A carrera larga, cada galgo se queda en su puesto.
Para el bien, de peña; para el mal, de cera.
Ladrón de casa, todo lo arrasa.
El que tenga perro que lo ate, y si no que lo mate.
Levántate con el cordero y acuéstate con la calandria, y vivirás vida larga.
Matar un tigre.
El burro cayendo y el amo perdiendo, los dos se van entendiendo.
Buscaba el necio su asno y lo llevaba debajo.
A caballo que te regalan no pongas reparos en la capa.
Soñaba el ciego que veía y soñaba lo que quería.
Maldición de burro, al cielo no llega; en las vigas de la cuadra se queda.
Quien dinero tiene, come barato y sabio parece.
Oiga señor cagón, le digo con disimulo, apunte bien ese culo, en la boca del cajón.
El mejor guardián del rey es el amor de sus súbditos.
Maldición, y pulgón, y potra, y sabañón, en tal compañón.
Julio calorero, llena bodega y granero.
Caballero en buen caballo; en ruin, ni bueno ni malo.
Quien es más escogedor, se va siempre a lo peor.
Lo que es del cura, va pa la iglesia.
Consejo de padre, guárdelo el hijo con siete llaves.
A falta de caballos, que troten los asnos.
El día tiene ojos, la noche tiene oídos.
Siempre se le aparece la Virgen a los pastores.
Una persona supero proteccionista tien infortunios (tener cuidado excedente invita desgracias).
El que la sigue la consigue.