Hombre refranero, sin cuartos o sin dinero.
Buey sin cencerro, piérdese presto.
Hasta que los leones tengan sus propios historiadores, las historias de caza siempre glorificarán al cazador.
El que tiene ovejas, tiene pellejas.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡cuánta pez se gastaría!.
Cerrar el arca ya hecho el robo, es precaución de bobo.
El ojo del puente, el baratillo y el pan, como se estaban están.
El can en Agosto, a su amo, vuelve el rostro.
Labrador lunero, no llena el granero.
A buen juez, mejor pastor.
Hombre precavido, sabe el horario del marido.
Dios manda la carne y el diablo a los cocineros.
En tiempo de verano, el capote con su amo.
Recio llama a la puerta el que trae mala nueva.
Quien quita lo que da, al infierno va.
Arrimarse a la boca del lobo es de hombre bobo.
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
El toro, a las cinco, y el torero, a los veinticinco.
El sastre engaña al parroquiano, y bien vestido el parroquiano, a la mitad del género humano.
Haragán y gorrón, parecen dos cosas y una son.
Menea la cola el can, no por ti sino por el pan.
Jornal del obrero suele quedarse en la tienda del tabernero.
Hijo de tigre: tigrillo.
Buey viejo, lleva el surco derecho.
El que tenga la cola de zacate, que no se acerque a la lumbre.
Cacarear y no poner huevo no es nada bueno.
Grano a grano, hincha la gallina el papo.
Día nublado engaña al amo y al criado.
Ponerle el cascabel al gato.
¡Largue el gallo que es de las ánimas!.
Otra de esas y me subo el cierre.[relevancia dudosa]
El que veló, sondó y desconfió, jamás se perdió.
Mucho ojo, que la vista erro.
Siempre es pobre el codicioso.
Por un clavo se pierde una herradura.
El ojo quiere su parte
El que se ajunta con gato aprende a maullar.
Porfía mata venado, que no venablo.
El mal del milano, las alas quebradas y el pico sano.
Cuando pobre, franco; cuando rico, avaro.
Los ojos brillan al patrón cuando encuentra un tontorrón.
Buen caballo, buena espada y buena mujer, ¿qué más has de apetecer?.
Pan que sobre, carne que baste y vino que falte.
A galgo mojado, liebre enjuta.
Zurrón de mendigo, nunca bien henchido.
A la ruin oveja la lana le pesa, y al ruin pastor el cayado y el zurrón.
En casa del alboguero, todos son albogueros.
Juez que admite regalos, llevarlo a palo.
Fue por lana y salió trasquilado.
Echa un cacho de honradez al puchero, y verás qué caldo sale.