Abre la puerta a la pereza y entraren tu casa la pobreza.
Cada gota que cae del cielo, tiene su sitio hecho.
Rocíos de Agosto, miel y mosto.
El pobre puede morir; lo que no puede es estar enfermo.
Dios al humilde levanta y al orgulloso quebranta.
Ponga agua en su vino.
El que presume de honrado, presume de desgraciado.
A veces la diligencia aprovecha más que la ciencia.
Raro es el regalo tras el que no se esconde algo malo.
Habiendo don, tiene que haber din.
Untado un dedo, untada toda la mano.
A buen sueño, no hay cama dura.
Nadie muere motón.
Más vale mujer triste que marido que embiste.
Trasnochar y madrugar no caben en un costal.
El mal de tonto, no tiene cura.
Hablara yo para mañana.
¡Sé siempre el primero, incluso para los golpes!
Canas son, que no lunares, cuando comienzan por los aladares.
El orgullo suele ponerse la capa de la humildad.
Hacerse el sueco.
Sopas en sartén, son de puerca y saben bien.
No hay mandado como el que hace el mismo amo.
Bolsillo vacío, trapo le digo.
Hay que dar para recibir.
Apuntar alto en tu carrera, pero permanece humilde en tu corazón.
En la casa y en la fosa, el hombre vive y reposa.
Ni calabaza sin tapón, ni mujer sin quita y pon.
A la sombra de los buenos, viven los malos.
El hombre más rico es el que sabe qué hacer al día siguiente
Al mal encuentro, darle de mano y mudar asiento.
Mentir y comer pescado, requieren mucho cuidado.
Lo que es igual, no es trampa.
Ni de las flores de Marzo, ni de la mujer sin empacho.
Bueno es beber, pero no hasta caer.
Quien empieza ganando, acaba llorando.
Favor del soberano, lluvia en verano.
Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
Por la Encarnación, los últimos hielos son.
Más fácil es ganar que conservar.
Con aguja de plata no se puede coser todo.
Agua tardera, agua maicera.
El Rey reina, más no gobierna.
Nunca es mal año, por mucho trigo.
Ignorante y burro, todo es uno.
El que miente, si no lo pillan, no se arrepiente.
Principio quieren las cosas.
Mujer Besada mujer ganada.
Si te detienes cada vez que un perro ladra nunca llegarás al final de tu camino.
Bastante colabora quien no entorpece.