Mal ajeno, a nadie le importa un bledo.
Fía poco, del que tiene horror al mosto.
Zapato, ¿cuánto duras?, cuanto me untas.
Confianza, en Dios y en que sea gruesa la tabla.
Ni rosas sin espinas, ni amor sin celos.
Agua que a algo huele o a algo sabe, otro la trague.
No esperes que otro haga por lo que a ti se te paga.
A los amigos, el culo; a los enemigos, por el culo; y a los indiferentes, la legislación vigente.
Abrir al hombre y dar lugar por donde le entren al melonar, sería necedad.
Las gracias y los donaires no asientan sobre ingenios torpes.
Quien da para recibir no da nada
Nadie sabe lo que vale un duro, hasta que no lo pide con apuro.
Hay desgracias con suerte.
Pan con queso sabe a beso.
No acose, que la están peinando.
En el camino se enderezan las cargas.
Años y desengaños hacen a los hombres huraños.
Almorzar, pan y cebolla; al comer, cebolla y pan, y a la noche, si no hay olla, más vale pan con cebolla.
El que se va para Aguadilla pierde su silla. Y el que de Aguadilla viene su silla tiene.
Llorara la madre al hijo, más que la nieve al granizo.
Al pobre no hay bien que no le falte ni mal que no le sobre.
Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.
Por la barriga y la ubre, la que es vaca se descubre.
Los difuntos, todos juntos.
La cebolla engorda la polla.
Un protector es como un manto.
A quien Dios quiere bien, la casa le sabe.
Comer arena antes que hacer vileza.
El dinero y el amor son dos cosas que no se pueden ocultar.
Año de neblinas, año de harinas.
El hombre siempre pugna por ir arriba, y el agua, abajo.
Casamiento sin engaños uno cada diez años.
Como la noche al día, el pesar a la alegría.
A fuerza de duros caen los más fuertes muros.
Al mayor peligro, el mayor auxilio.
Sobre mojado llueve, y sobre seco a veces.
Nadie sabe, sino quien lo lastra, lo que semejante casa gasta.
Más trazas inventa en cinco minutos una mujer, que el Diablo en un mes.
Se dice el pecado, pero no el pecador.
Bien se sabe atrever quien nada tiene que aprender.
Abrazar y besar solo es barbechar, pero cerca le anda el sembrar.
En casa mal gobernada, más vale plaza cara que despensa abastada.
A nadie le parece poco lo que da, ni mucho lo que tiene.
Cada panadero blasona de sus panes.
El que tarda en dar lo que promete, de lo prometido se arrepiente.
No le llames trigo hasta que esté en el silo.
El que va a la romería, se arrepiente todo el día.
Quién no gusta del vino, de la sangre de Cristo no es amigo.
Cuando se pelean las comadres, salen a relucir las verdades.
Vicio por natura, hasta la muerte dura.