Detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer.
Quien teme la muerte no goza la vida.
El allegar no es por mucho madrugar, sino por mucho trabajar y poco gastar.
Buena demanda o mala demanda, el escribano es mi banda.
El hombre más fuerte del mundo es el que está solo
Fruta de huerta ajena, es sobre todas buena.
Cuando Junio llega, prepara la hoz y limpia la era.
Quien se dispone a declarar la verdad, deberá tener ya plantado su pie en el estribo de su cabalgadura.
Ama profunda y apasionadamente.
Con zapato muy justo, nadie anda a gusto.
Dios ayuda, a los que se ayudan.
Cambio de costumes, gran pesadumbre.
Cuando las mujeres hablan, el mundo calla.
A casa sinvergüenza, todo el mundo es suyo.
El hombre se casa cuando quiere y la mujer cuando puede.
Con un fraile no puede nadie, con dos, ni Dios, con una comunidad, ni la Santísima Trinidad.
El trato engendra el cariño.
El que regala, no vende; pero sorprende.
Puede usar quien tenga en gana, su culo de palangana.
La muerte a nadie perdona.
Bendita sea la mata de Mayo, que se secó lloviendo.
Amor y señorío, no quieren compañía.
Mucha auga en Mayo, malogra el año.
Al que Dios no le da hijos, el diablo le da.
Del agua mansa líbreme Dios que de la brava me libro yo.
El dinero del juego muchos lo tienen, pero pocos lo retienen.
De el comer y el rascar, el trabajo es comenzar.
Cuando todo está perdido, aún queda la esperanza.
No te fíes del sol del invierno.
Ni sirvas a quien sirvió, ni pidas a quien pidió.
Mejor el demonio que te hace progresar, que el ángel que te amenaza.
Dios nos ha creado hermanos pero nos ha dado monederos separados.
La mujer gentil, de un pedo apaga el candil.
Más puede diligencia que ciencia.
Ni puta seas, y hagas las semejas.
La mayor ventura, menos dura.
Ser pobre y rico en un día, milagro es de santa Lotería.
La mejor defensa es el ataque.
Hacerse la boca agua.
Ricos, pobres, flacos, gordos, todos mordemos el polvo.
Ingrato, el volver mal por bien tiene por trato.
A las burlas, así ve a ellas que no te salgan veras.
A donde entra mucho vino todos los vicios hacen camino.
El que con muchachos se acuesta, amanece hecho fiesta.
Comer y beber echa la casa a perder; dormir y holgar no la puede ganar.
El que toma el nombre de la madre, por ruin deja a su padre.
Con el viento se limpia el trigo, y los vicios con castigo.
Conviene más, ser tenido, que resultar exprimido.
Cuando viene el bien, mételo en tu casa.
A un hombre no se le puede juzgar por las apariencias.