Bien urde quien bien trama.
Es más entrador que una pulga.
Serio como perro en bote.
Necio que sabe latín, doble rocín.
La oveja y la abeja, por Abril sueltan la pelleja.
El labrador entre dos abogados, está como el pez entre dos gatos.
Está mal pelado el chancho.
Si el liso viera y la víbora oyera no habría hombre que al campo saliera.
El que nació para buey desde chiquito berrea.
Casa con una sola puerta, el amo alerta.
El que a pueblo ajeno va a pretender, o va a dar perro, o a que se lo den.
El burro al ratón le llamó orejón.
Con dinero en bolsillo, buen jamón y cochinillo.
Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
Variante: En Febrero busca la sombra el perro; a finales, que no a primeros.
El buey pace donde yace.
Perro que mucho ladra, poco muerde, pero bien guarda.
Gallo, caballo y mujer por su raza has de escoger.
Quien a otro ha de matar, antes ha de madrugar.
El que nace para buey, hasta cuernitos le salen.
Algún día cogerá la zorra cabrito.
Aunque esté echado el cerrojo, duerme con un solo ojo.
A llorar al cuartito.
En la copa de San Elmo quiere atrapar pulpos de mar
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
El que mata por los Santos, en el verano come cantos.
El que es perico donde quiera es verde.
Del jefe y del perro viejo, mejor cuanto más lejos.
Le da siempre algún recelo, al calvo que pierde un pelo.
Al herrero con barbas y a las letras con babas.
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
Junto al buey viejo aprende a arar el nuevo.
Al mal torero, hasta los cuernos le molestan.
Del cerdo me gustan hasta los andares.
El toro y el gallo en el mes de Mayo.
Mal ojo le veo al tuerto.
Más pica espuela de celos que de aceros.
Cada cual se cuelgue lo que mate.
El arado rabudo, el arador, barbudo.
A cuenta del tío rico trabajaba Perico.
Come Juan Gómez, que de lo tuyo comes.
Gallina en casa rica, siempre pica.
El ingrato por un favor, coces cuatro.
Casa sin moradores, nido de ratones.
Quien cerca halla, cerca calla.
Más caga un buey que cien golondrinas.
Cornudo sois, marido; mujer, ¿quién te lo dijo?.
También al verdugo ahorcan.
Desde donde se posan las águilas, desde donde se yerguen los jaguares, el Sol es invocado.
Abril, sácalo de cubil; y dijo la buena vieja: lo mío al cenojil.