La sardina y la golondrina, al calor de la ceniza.
En donde menos se espera, sale el conejo en carrera.
El lobo no teme al perro pastor, sino a su collar de clavos.
Burro empinado, por hombres es contado.
Agarra al toro por los cuernos, al hombre por la palabra.
Freír todo el arenque para comer las huevas
Un barbudo, un cano, un licenciado, si no nieva el invierno se ha acabado
El monte tiene ojo.
Por San Eugenio, la leña en el hogar y las ovejas a encerrar.
Sacar del horado la culebra con la mano ajena.
No gastes pólvora en gallinazos.
Reniega del amigo que se come lo tuyo contigo y lleva lo suyo consigo.
Rubio bermejo, mal pelo y peor pellejo.
Más ven cuatro ojos que dos.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
Buscarle la quinta pata al gato.
Febrero, rato malo y rato bueno.
Cuando salta la liebre no hay galgo cojo.
Cuando te convida el tabernero, te convida con tu dinero.
El que busca las escogidas, se queda con las raídas.
El buey ruin pereceando se descuerna.
No hay bicho tan raro como el hombre avaro: para más guardar y tener, se muere por no comer.
Pajes; mozos y era Perico solo.
Se coge antes a un cojo, que a un mentiroso.
Variante: Palabras y plumas el viento las lleva.
Por el becerro se amansa la vaca
Por San Antón, la gallina pon.
Cada ratón tiene su nido y cada mujer su abrigo.
La culpa no la tiene el chancho, sino quién le da el afrecho.
Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
Con maña, caza a la mosca la araña.
De Jaén, o fuleros o malajes.
Rucio rodado, antes muerto que cansado.
Cuando la zorra predica, no están seguros los pollos.
En San Antón dijo el gallo a la gallina pon.
El diecisiete de enero piden por sus animales desde el pastor al yuntero.
Por Navidad cada oveja a su corral.
El ojo del amo hace más que sus manos.
El frío conoce al desnudo y el mosco al arremangado.
Como el gazapo, que huyendo del perro dio en el lazo.
Gaviota hacia tierra, marinero a la mierda.
La gallina vieja es la que hace mejor caldo.
Cague la espina quien se comió la sardina.
El buey tira del arado, más no de su agrado.
Variante: El pez que busca el anzuelo, busca su duelo, dice mi abuelo.
Quieres más o te guiso un huevo.
Hacer algo de cayetano.
Febreruco es loco, unas veces por mucho y otras por poco.
Bien urde quien bien trama.
Una buena cabra, una buena mula y una buena mujer, son muy malas bestias las tres.