A veces, el flaco derriba al fuerte.
La mujer y la guitarra para tocarlas hay que templarlas.
Tu hablar te hace presente.
Fíate del santo y no le prendas vela.
Más valen amigos en la plaza que dineros en el arca.
Empezar mal y terminar bien, pocos ojos lo ven.
Donde hay duda hay libertad.
Cuando no sepas qué hacer, échate un cigarro y tómate un café.
Aceituna cordobí para boca toledana no vale un maravedí.
Más vale un "por si acaso" que un "¡válgame Dios!".
Variante: Ver para creer, y no toda vez.
A los tuyos, con razón o sin ella.
Al freír será el reír.
Si el dinero es fuerte, más lo es la muerte.
Cada palo que aguante su vela.
El labrador tiene que sembrar para recolectar.
Nobleza y cariño, los hereda el niño.
Si con el chocolate no te quieres quemar, déjaselo a otro paladear.
Las malas noticias siempre tiene alas.
Juglar que mucho canta, poco yanta.
Agua de marzo, pero que la mancha en el sayo.
Del hombre bruto, no sale ningún fruto.
Comida, cama y capote, que sustente y abrigue al niño y no le sobre comido.
El dinero es igual al estiércol, solo sirve para estar esparcido.
El que cosas busca, por fuerza ha de hallar alguna.
Al freír, será el reír y al pagar será el llorar.
Cinco dedos en una mano, a las veces hacen provecho y a las veces hacen daño.
Récipes de médicos, opiniones de abogados, sandeces de mujeres y etcéteras de escribanos, son cuatro cosas que doy al diablo.
Aún no eres bienaventurado si del pueblo no eres burlado.
Santa tú y santo yo, el diablo nos juntó.
Tal hora el corazón brama, aunque la lengua calla.
Un copo de nieve no puede existir en una tempestad del fuego.
Otoño entrante, barriga tirante.
Mayo ventoso, año hermoso.
Mear claro y recio deja al médico por necio.
Susto meado mejor que sangrado.
Lo que llena el ojo, llena el corazón.
Dar a manos llenas significa repartir en pequeñas partes lo que fue robado a lo grande
Llámale a vino, vino, al pan, pan y todos se entenderán.
El que no te conozca, que te compre.
El que tonto se fue a la guerra, tonto volvió de ella.
Quien tiene muchos vicios, tiene muchos amos.
De paja o de heno, mi vientre lleno.
Según serás, así merecerás.
Cabeza chica, nunca es calva; mucha cabeza poco pelo.
No hay quien escupa al cielo que a la cara no le caiga.
Hacer el primo.
Hablar poquito, y mear clarito.
Quien tiene el estómago lleno, dice: ayunemos.
En Junio hoz en puño.